ATLÉTICO DE MADRID

Al Atlético se le agota el tiempo para poder reforzarse

El club recibió un mes extra para poder suplir a Thomas por su pérdida sobre la bocina, pero ya han pasado tres semanas y las negociaciones por Kondogbia no avanzan.

El Atlético tiene menos de una semana por delante si quiere hacer un último refuerzo 'veraniego'. La salida de Thomas del club a través de la rescisión unilateral de su contrato en el último día del mercado de fichajes (el 5 de octubre), ya que el Arsenal pagó los 50 millones de su cláusula, ofreció al equipo rojiblanco un mes extra para poder hacer un alta como compensación por la salida del ghanés. 

Sin embargo, esas opciones de fichar en ese periodo extra tienen unos límites muy marcados. Tan solo jugadores de LaLiga o sin equipo y con unas condiciones económicas que pasarían por la posibilidad de invertir un 25% de lo ingresado por Thomas (11,25 millones, ya que cinco del total eran para el Leganés). Así, y tras desechar las opciones de Campaña o Mikel Merino por lo inasumible de su precio, el Atlético se centró en Geoffrey Kondogbia como posible refuerzo para el pivote. 

El jugador francés vio con muy buenos ojos la posibilidad de enfundarse la camiseta rojiblanca, tanto es así que no se entrena con sus compañeros en el Valencia desde que apareció esta oportunidad por unas molestias en el talón. Además, Kondogbia cargó contra su presidente en las redes sociales emitiendo el mensaje "después de haber destruido un proyecto ambicioso, has tenido que engañar a tu entrenador y por último a mí. Gracias Anil Murthy", ya que el club no facilitaba su salida al Atlético. 

Los datos avalan el refuerzo de Kondogbia como el jugador más parecido por características a Thomas. Un futbolista muy físico, con capacidad de recuperación, disparo lejano y acierto en el pase. Pero las negociaciones no han avanzado en estas tres semanas al ritmo esperado. El Atlético no se ha lanzado a por su fichaje y el Valencia no quiere perder a uno de sus capitanes sin poder reforzarse hasta enero. Así, el club rojiblanco tiene la opción de hacer una última gran oferta final o esperar dos meses para tener por delante un mercado más global, algo que cada vez parece más probable. 

Volverá Saúl, pero el equipo sufre en el pivote

Simeone cuenta con recuperar a Saúl como muy tarde en Rusia (el próximo miércoles contra el Lokomotiv), ya que hoy tampoco se entrenó con el grupo y no parece que vaya a llegar el sábado contra Osasuna. Sin embargo, partidos como el del Allianz Arena dejaron patentes que el equipo tiene carencias en el medio sin Thomas, el tercer jugador con más minutos en la temporada pasada. Torreira acaba de llegar, se le nota la inactividad del curso pasado con el Arsenal y todavía tiene que adaptarse al esquema rojiblanco. Herrera ha dado un paso adelante, pero le cuesta ser el jugador que cierre el centro del campo, ya que siempre ha destacado con un pivote por detrás. Así cometió un error impropio que costó un gol contra el Salzburgo cuando el partido estaba controlado por el Atlético. Y Saúl se ha perdido cuatro partidos por molestias (360 minutos) cuando en toda la temporada pasada se había ausentado únicamente 276 minutos. El '8' tampoco está cómodo del todo como pivote, con mucha responsabilidad con balón, algo en lo que destaca menos y perdiendo su llegada.

Así pues, o el Atlético se lanza a por Kondogbia en los días que faltan o Simeone deberá lidiar con esa debilidad en el centro del campo por lo menos hasta el 1 de enero. El técnico argentino sigue sin cerrar la puerta a una llegada en ese puesto, no como en el lateral derecho donde ya ha dicho que cuenta con Trippier y espera a Vrsajko (la opción de fichar por Thomas no se limita a un puesto concreto). El pasado lunes antes de medirse al Salzburgo, el Cholo afirmaba sobre las opciones de sumar a un centrocampista que "eso ya lo maneja Andrea (Berta) con Miguel Ángel (Gil). Hemos hablado varias veces con ellos y, en consideración de lo que sirva para el equipo, se buscará o no encontrar a alguien para sumarse". Todavía hay tiempo para sumar a alguien, pero cada vez parece más complicado.