LEVANTE

La añada del filial del Levante de la 16-17 da el salto

Seis jugadores del Atlético Levante de aquella temporada contarán con contrato del primer equipo este curso. La mayoría apunta a salir a préstamo.

0
La añada del filial del Levante de la 16-17 da el salto
LEVANTE UD

El éxito de un filial no reside en qué categoría desarrolla su fútbol, sino en el número de jugares que alcanzan y se asientan en el primer equipo o en el fútbol profesional. Ahí está el auténtico baremo para para evaluar si están haciendo bien las cosas. Con la entrada de una nueva temporada, y con un nuevo escenario económico en el mundo del fúbtol, seis jugadores del filial del Levante de la temporada 2016-17 contarán con contrato del primer equipo. No obstante, la mayoría apunta a salir a préstamo para continuar su progresión bajo el seguimiento del conjunto de Orriols.

Koke Vegas, Dani Cárdenas, Son Hidalgo, Fran Manzanara, Arturo Molina y Pepelu, todos pertenecientes a la generación de la 16-17, han arrancado la pretemporada bajo las órdenes de Paco López con contrato del primer equipo. También Pablo Martínez, quien llegó el pasado verano procedente del filial del Alcorcón. Paradójicamente, aquel año acabó con el descenso del filial a Tercera, pero el tiempo ha acabado dando la razón a José Hernández, quien formó el equipo y sufrió el destino futbolístico de un grupo llamado a más.

Arturo Molina, Cárdenas, Son, Pepelu y Pablo Martínez, en segundo plano, con el primer equipo.

Además, Dani Sotres (Cádiz), El Hacen (Valladolid, cedido el pasado curso en el Lugo), Aly Abeid (Valenciennes), Shaq Moore (Tenerife), Álvaro Traver (Sporting de Gijón) y Manu Viana (recién ascendido con el Cartagena a Segunda) han alcanzado el fútbol profesional de aquella generación. Mientras que Gabri Izquier (Malta) y Boris Smiljanic (Eslovaquia) juegan en las primeras divisiones de sus países. El resto se labra un destino en categorías más modestas. Ninguno ha desistido, por el momento.

A aquel equipo dirigido por José Carlos Granero le faltó gol y lo pagó con un descenso. Arturo Molina (7), Pepelu (4) y Son (3), fueron los máximos artilleros del equipo, ninguno de ellos delantero. Los tres ahora con ficha de la primera plantilla. El equipo acabó con un balance de ocho victorias, 19 empates y 13 derrotas para darse de bruces con la pérdida de categoría.

Son y Arturo Molina realizando los ejercicios en Buñol.

Sin embargo, cuatro temporadas después, el tiempo ha puesto a cada uno en su sitio. Paco López, que llegó para dirigir al filial en Tercera, tomó las riendas del primer equipo por un golpe del destino. Aquel descenso, con el tiempo, ha sabido más dulce. En un año, el filial regresó a la categoría de plata y, ahora, disfruta con varios efectivos en el primer equipo.

La mayoría apuntan a salir cedidos a Segunda para continuar su crecimiento bajo el paraguas del club, que ya tuvo que 'repescar' a Son tras irrumpir con fuerza en la Ponferradina. Ahora quieren que su evolución esté controlada por los técnicos de la entidad y ser dueños de sus destinos. Ya sea en el primer equipo o con una salida al fútbol profesional. Ese es el auténtico objetivo de una cantera. Más con el proyecto de la Ciudad Deportiva de Nazaret en el horizonte.

Otros, como Pepelu, que ha quemado etapas dentro de la estructura, su futuro todavía es una incógnita. Todos se probarán durante la pretemporada y más tarde se decidirá en consenso cuál es el siguiente paso de sus carreras. En ese sentido, los movimientos de mercado marcarán las posibilidades de permanecer en el primer equipo. Ahora falta apostar realmente por ellos.