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El gol del Pucela, una asignatura pendiente no solo de los delanteros

Los extremos del Real Valladolid hicieron únicamente seis tantos, por los cinco anotados por centrales.

El gol del Pucela, una asignatura pendiente no solo de los delanteros
PHOTOGENIC/MIGUEL ÁNGEL SANTOS

Por segunda temporada consecutiva, el Real Valladolid anotó 32 goles en el curso que acaba de concluir, una cifra que de nuevo bastó para obtener la permanencia gracias al buen rendimiento defensivo, pero posicionada como la tercera más baja de Primera, tras los 27 goles del Espanyol y los 30 del Leganés, y por debajo del gol de media por partido.

A menudo durante la campaña el foco se puso sobre el trío de delanteros, que llegó a los 17 tantos: ocho de Guardiola, seis de Ünal y tres de Sandro. Especialmente llamativo fue el sprint final para los tres, puesto que en los últimos 11 encuentros marcaron tres goles, pero solo uno en jugada dinámica, del turco, que marcó otro de penalti, mientras que Guardiola aprovechó un rechazo en una de estas acciones para poner el acicate a sus números en la última jornada.

Sin embargo, en esta problemática subyace otra, y es que los extremos apenas han aportado seis tantos, contando entre estos los cuatro de Óscar Plano, el solitario de Pablo Hervías y el que hizo Víctor García en su debut. Waldo y Toni, que sí habían visto puerta tras el ascenso, se quedaron con el marcador a cero, mientras que los goles de Keko y Leo Suárez no fueron replazados. Solo Plano, con uno más, mejoró sus guarismos.

Esta circunstancia ha hecho que la temporada haya finalizado con casi tantos goles de los centrales como de los extremos, habida cuenta de que Kiko Olivas y Joaquín perforaron en dos ocasiones la portería rival y que Salisu lo hizo en una. Incluso si se tienen en cuenta los dos tantos de Alcaraz podría hablarse de que el bloque a priori defensivo aventajó a una zona tan decisiva como la de los extremos.

Esta asignatura pendiente, por tanto, tendrá una reválida en la tercera campaña consecutiva en Primera División, para la que el Real Valladolid ya ha adquirido gol en la posición a través de la figura de Fabián Orellana. El chileno, que puede desenvolverse en cualquiera de las dos bandas, viene de hacer ocho tantos con el Eibar, su mayor cifra en la máxima categoría española. Con todo, y a expensas de lo que paute el mercado, mejorar los números generales de los atacantes es uno de los retos del nuevo Pucela, en el que la dirección deportiva ya trabaja.