LA FUTBOLERÍA DE AS

La leyenda de 'The Three Amigos' del Wigan: "Nos dieron la oportunidad de ir a la Luna"

Roberto Martínez, Jesús Seba e Isidro Díaz, los primeros no británicos de la historia del club, recuerdan en La Futbolería de AS una etapa imborrable.

La historia de 'The Three Amigos' del Wigan: "Nos dieron la oportunidad de ir a la Luna"
La Futbolería de AS / AS TV

El año 1995 supuso una revolución con acento español para el Wigan Athletic. Al noroeste de Inglaterra llegaron sus primeros tres futbolistas no británicos, Roberto Martínez, Jesús Seba e Isidro Díaz, a los que bautizaron como Los Three Amigos. La Futbolería de AS (AS TV) reunió al trío para recordar una etapa de sus carreras que todos tienen grabada a fuego.

Tras ver la fotografía más icónica del grupo, Roberto Martínez, hoy seleccionador de Bélgica, fue el primero en buscar en su baúl de sus recuerdos: "Ahí estamos, en 1995, con la camiseta del Wigan y con el trofeo doméstico más famoso, la FA Cup. Aquel día era el primero con tres españoles en la competición. Se dio la casualidad de que yo marqué, el primer español en hacerlo en FA Cup. Y lo de los sombreros mexicanos fue por equivocación del jefe de prensa, que se pensó que eran españoles y que era una buena idea. Hay ocho horas de avión entre España y México… (risas). A partir de ahí, por la película The Three Amigos nos dieron muchos cariños. Son memorias que recuerdas para siempre".

Con la incorporación a la charla de Seba e Isidro, para sorpresa de Martínez, el de Balaguer siguió echando la vista atrás: "Lo bonito es que era 1995 y nos dieron la oportunidad de ir a la Luna. No conocíamos Wigan ni sabíamos mucho lo que era la Premier, menos aún las divisiones inferiores. Teníamos muchísima curiosidad, una gran amistad, y nos fuimos a lo desconocido. Si no hubiéramos ido los tres, creo que no hubiéramos durado tanto". Por ahí le sigue Seba: "Fue clave el ir los tres, nos ayudó mucho. Fuimos primero a conocer Wigan, que era un Tercera División de Inglaterra y, aunque era profesional, habiendo debutado ya en el Real Zaragoza era un poco shock. Nos invitaron a ir y, una vez allí, lo vimos claro. El ver eso los tres, conjuntamente, en mi caso fue clave para dar el paso”.

En Isidro, actual entrenador del Castro FC, se percibe un tono de cariño y añoranza similar: "Fue una etapa que no puedes olvidar porque vas con dos amigos a un país desconocido, a una ciudad que ni siquiera habíamos oído nunca, y nos fuimos a la aventura. Pasé uno de los mejores años futbolísticos de mi carrera y esos dos años juntos fueron muy intensos. Hicimos muchos amigos porque vimos que había muchos españoles viviendo allí. Lo llevas siempre". Sobre ese "país desconocido" aporta un detalle Roberto Martínez: "Las diferencias con España eran muy muy grandes. Basta decir que no podías encontrar un espresso en ningún sitio, todo eran infusiones de café. A partir de ahí, cada día era una batalla. Nada más llegar hicimos una rueda de prensa en inglés, cuando no hablábamos ni una palabra en inglés".

Dos años que parecieron veinte

Al fútbol también hubo que adaptarse, y mucho. "No podíamos encontrar un contraste más grande: tres jugadores que crecimos en el Real Zaragoza, donde todo era fútbol de posesión, intentar entender el espacio, defender el balón, y llegamos a un ambiente donde lo primero era que pasase la pelota, que llegara al área lo antes posible, disputar y ganar el espacio en el campo… Era la influencia del rugby, un fútbol de porcentajes. Isidro y Jesús, que vivían en banda, del uno contra uno, tenían pocas situaciones así", explica Martínez, feliz por el reencuentro virtual: "Me encanta poder ver a Isidro y a Seba, que es jefe de scouting de la Federación Belga de Fútbol. Las historias que tenemos son especiales".

La cercanía de la afición, presente en todo momento, marcó a Martínez: "Al ser los primeros extranjeros de la historia del club, nos dieron mucho valor por haber decidido ir al Wigan siendo españoles. La historia de The Three Amigos les dio ilusión, que es lo que quería crear el dueño, David Whelan, un exjugador del Blackburn que estando con el equipo militar siempre jugaba con los extranjeros y siempre dijo que, cuando tuviera un equipo, mezclaría la clase europea con la pasión británica. A Jesús y a Isidro siempre se les recuerda, cuando llegué como entrenador en 2009 hubo paciencia también por esa ilusión que representa muchísimo en Wigan”.

Seba remata con el adiós: "En principio yo iba a ser el bueno, el caro, que había debutado con España Sub-21, y fui el que me volví primero". El motivo, una llamada del Real Zaragoza, al que los tres desean el ascenso en Primera. "Lo que viví en 2 años allí fue como 20 años en cualquiera otra ciudad", dice el mismo Seba. Y 20 años, ya saben, no es nada, y menos para una amistad así.