VALENCIA

El derbi desde dentro: así suena un partido en Mestalla

Valencia y Levante volvieron a calzarse las botas en un Mestalla que echó de menos las 40 mil almas que lo llenan pero en el que se pudo escuchar como los jugadores viven el partido.

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El derbi desde dentro: así suena un partido en Mestalla
ALBERTO IRANZO DIARIOAS

Las 20:30 de la tarde y en los aledaños de Mestalla todo transcurre con normalidad: hay tráfico en la carretera, silencio en las calles y poco o nada lleva a pensar que Valencia y Levante están a punto de volver a hacer algo tan ordinario en circunstancias habituales como extraordinario en las actuales: jugar al fútbol. 
Apenas un grupo de 20 personas se acerca a recibir a los equipos, no sin que la policía les invite a mantener las distancias, y se ejemplifica lo que es la 'nueva normalidad': de lo que hubiera sido un recibimiento en el derbi cuando y como debió jugarse, el 15 de marzo con Valencia de fiesta, ruido y petardos, a tan solo cuatro cánticos en el poco tiempo que tardan los jugadores en pasar del bus al estadio.

Una vez hecho el protocolo, el resto de asistentes al partido –periodistas, fotógrafos etc.- acceden también a un Mestalla desangelado. Las pancartas de las peñas intentan llenar el hueco irremplazable de los aficionados y el 'speaker' che calentar un ambiente extraño, que con la verticalidad de Mestalla solo hace que acentuarse. Lo único que lleva a pensar que en juego hay una lucha por la Champions y por la permanencia es la concentración con la que los jugadores se preparan, mientras que los no convocados -entre ellos Ezequiel Garay- disfrutan de su casa vacía.

LOS JUGADORES NO CONVOCADOS ASISTIERON AL ESTADIO

Antes de que comience la acción, el minuto de silencio recuerda a las 27mil personas que nos han dejado durante la pandemia en España y que podrían llenar más de la mitad de Mestalla. Ahora sí, pita el árbitro y empieza el baile.

Las grabaciones de los cánticos de aficionados que resuenan en el estadio no consiguen evitar que los gritos de los jugadores se escuchen, especialmente los de un Aitor Fernández que difícilmente hoy no llegue afónico a casa. Roger cae en el área, el árbitro no pita y el 'me cago en...' de un jugador granota saca las sonrisas de los escasos asistentes, Maxi erra en una combinación con Rodrigo y el grito de rabia del hispanobrasileño calienta el partido, Parejo falla en el pase y provoca el contraataque granota pero Celades no pierde la calma "no es nada, venga va" . Todo ello mientras un 'joven veterano' Gayà dialoga constantemente con el debutante como titular Hugo Guillamón.