REAL MADRID

La madurez de Courtois

Este lunes el belga cumple 28 años y lo hace en su momento de mayor serenidad en el Madrid. Incluso vuelve al trabajo recuperado del aductor que se lesionó justo antes del parón...

La madurez de Courtois

Thibaut Courtois soplará hoy 28 velas y lo hará en su momento de mayor serenidad en el Real Madrid. Un año y medio con turbulencias habían dado paso, antes de que el Covid-19 inundase nuestras vidas, a una versión del belga muy cómoda, casi relajado. Sin gestos cripados. Incluso, no hay mal que por bien no venga, este parón le ha permitido recuperarse de la dolencia en el aductor que sufrió en el último partido prepandemia. En el doloroso 2-1 que le arrebató el liderato al Madrid en el Villamarín, el belga salió muy tocado. Se iba a perder el reto de remontar en el Etihad. Si vuelve la Champions, el Madrid sí contará por tanto con la baza del gigante de Bree.

Thibaut dejó muy atrás aquel Courtois que debutó en el fútbol profesional con el Genk teniendo apenas 16 años y madura sin perder el punto socarrón que le caracteriza. Ya sea para incluirse a sí mismo dentro del retrato robot de lo consideraría el mejor portero posible, y no es el único que piensa que se sienta en la misma mesa que Oblak y Ter Stegen, como para lanzar un dardo en forma de puente aéreo. "No sería correcto que el Barcelona fuera el campeón, les demostramos que fuimos mejor equipo", dijo la semana pasada en Bélgica. Como era de esperar, no sentó bien en el ámbito culé.

Palabras en todo caso, que venían refrendadas por sus propia actuaciones personales. Courtois no abandonaba la titularidad desde el pasado 7 de diciembre y había conseguido generar un punto de inflexión desde la Supercopa de España en Yeda. Era otro y lo selló donde tocaba, en el Clásico, ahí sostuvo al Madrid en la primera mitad. Se había agigantado.

Una seguidora enseña una pancarta de apoyo a Courtois.

Sin NBA, ha agarrado el volante...

Puesto que no ha podido moverse entre la NBA, su paraíso favorito, en casa durante el confinamiento no ha estado quieto. Aunque ha sido habitual verle compartiendo otra de sus pasiones, los simuladores de conducción, también se mostró al mundo realizando incluso ejercicios con paradas en su jardín. No se olvidaba de la lesión, que iba remitiendo. "Entrenando en casa, olvidando poco a poco la lesión y esperando que dentro de poco podamos estar preparándonos todos juntos. Será buena señal. Ojalá sea pronto", escribió en su Instagram el pasado 31 de marzo.

Los médicos del Madrid podrán comprobar hoy, en el retorno del equipo a los entrenamientos en Valdebebas, que esa lesión es cosa del pasado. Por ese lado, está listo para recibir al Eibar cuando vuelva la Liga. Queda por ver cómo recibirá Thibaut las felicitaciones. No tendrá que preocuparse por los tradicionales tirones de orejas de sus compañeros o del cuerpo técnico, la distancia de seguridad los impedirá...