REGLAS DEL FÚTBOL

El fútbol de otra época: reglas impensables a día de hoy

En su época, las porterías no tenían larguero, no existía el punto de penalti o la final del Mundial se jugaba con una pelota de cada equipo. Más reciente es el gol de plata.

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A 23 de abril de 2020, ya es prácticamente impensable para cualquier aficionado ver un partido de fútbol sin que exista el vídeoarbitraje. Ni que decir tiene otras reglas de antaño, ya olvidadas, que no tendrían cabida en el deporte rey actual. La IFAB reescribe cada temporada el reglamento que rige las competiciones introduciendo pequeños matices como los centímetros del fuera de juego, la presencia de dos futbolistas en el círculo central o los botes neutrales. Sin embargo, en su día tuvieron que hacer frente a grandes remodelaciones para convertir al fútbol en lo que conocemos a día de hoy. Estas son algunas de las reglas que en su día estaban escritas en el libro universal.

1- Porterías sin larguero

En las reglas iniciales del fútbol, sí existían los palos, separados entre sí por ocho yardas o, lo que es lo mismo, 7,32 metros. No había unión entre ambos, ni siquiera una cinta. Es más, la portería no tenía límite de altura, solo de anchura. En 1863, la Football Association tomó esa decisión, que se acabaría corrigiendo con el tiempo. En la actualidad, existe el larguero, situado 2,44 metros por encima de la línea de gol.

2- No había pelota reglamentaria

Echen la vista atrás, a la época de fútbol en los recreos. Un día se jugaba con la pelota de uno, otro con la de otro... Y cada una tenía un peso o estaba hinchada de manera distinta. Por imposible que parezca, esto también pasó en el fútbol profesional. Fue en la final del Mundial de 1930, cuando se enfrentaron Uruguay y Argentina. Al no ponerse de acuerdo sobre el esférico a utilizar, la FIFA estableció que se disputara la primera mitad con el balón argentino y la segunda con el uruguayo. Al descanso, la albiceleste ganaba por dos goles a uno; al final, Uruguay se impuso por 4-2. Un balón decidió el campeón de una Copa del Mundo.

3- Un penalti sin punto

El penalti siempre se lanzó desde los 11 metros desde los que se tira a día de hoy. Sin embargo, no siempre esa distancia estuvo medida por el punto de la actualidad. Antes, la distancia se medía como se calcula ahora el espacio de las barreras, a ojo. El colegiado contaba once pasos de aproximadamente un metro cada uno partiendo desde el centro de la portería y desde ahí se ejecutaba el lanzamiento. Como es lógico, el cálculo no era siempre preciso y las distancias variaban dependiendo del partido.

4- El gol de plata

Una opción presente en los videojuegos, pero que también se aplicó en la vida real. De hecho, es la regla más cercana de todas las expuestas a lo largo de estas líneas. El gol de oro era criticado por no dejar margen de reacción al rival y UEFA e IFAB propusieron este nuevo método. El gol de plata se basaba en que si un equipo marcaba en la primera parte de la prórroga ganaba el partido siempre y cuando llegara con ventaja al descanso de la misma. Se aplicó en la Eurocopa de 2004 y tuvo especial trascendencia. Traianos Dellas, futbolista griego, dio el pase a la final a los suyos al marcar el gol decisivo en el minuto 105. No se jugó la segunda mitad del tiempo extra.

5- El campo podía medir hasta 182 metros

También es parte de las primeras reglas del fútbol, creadas en octubre de 1863. En aquel entonces, no se definieron unas medidas exactas para los terrenos de juego y, de hecho, el margen era bastante amplio. El tamaño máximo permitido era de 200 yardas o 182,8 metros. A lo ancho, se permitía hasta un total de 91,4 metros. Ahora, para partidos internacionales se exige una longitud de entre 100 y 110 metros a lo largo y 64 y 75, a lo ancho. Una diferencia de más de 70 metros con respecto a la idea inicial.

6- Las cesiones estaban permitidas

No fue hasta 1992 cuando se introdujo por primera vez la normativa de la cesión. Antes, estaba permitida, por lo que eran habituales las pérdidas de tiempo constantes utilizando el favor de poder coger la pelota con la mano. Un partido clave para el desarrollo de esta norma fue el que enfrentó a Boca Juniors y Oriente Petrolero en la Libertadores. El empate favorecía a ambos y eliminaba a River Plate. Utilizaron al portero como recurso para que pasara el tiempo y se firmaran las tablas que dejaban satisfechos a los dos rivales.

7- Empate y 'replay'

Es una fórmula todavía empleada en Inglaterra y otras competiciones. En España es impensable. Al menos, repetir hasta tres veces un partido por tablas, como sucedió en las finales de Copa del Rey del siglo pasado, como dos de las que ganó el Barcelona a la Real Sociedad: 1913 y 1928. Los problemas eran constantes: acuerdo para fijar una nueva fecha, disponibilidad de los estadios... Ahora, la prórroga y los penaltis son indiscutibles.