DEPORTIVO

Diego Rolan, todo un negocio para el Deportivo sin jugar

El uruguayo, fichado en 2017, nunca disputó un partido oficial con el Deportivo. Si Juárez ejecuta la cláusula de compra, su paso dejará 1,8 millones.

Diego Rolan, el día de su presentación con el Deportivo.
Jesús Sancho (Sanchofoto)

Diego Rolan es uno de esos casos extraños en el mundo del fútbol. El delantero uruguayo, que militaba en el Girondins de Burdeos, firmó por el Deportivo en 2017 en el tramo final del mercado de verano cuando Richard Barral era todavía director deportivo de la entidad. El club coruñés ni anunció ni desmintió un fichaje que en lugar de viajar a A Coruña lo hizo a Málaga, donde jugó toda la temporada 2017-18. Los andaluces pagaron 1,5 millones por la cesión y se hicieron cargo de su ficha, unos dos millones brutos. Sí jugó en Riazor, e incluso marcó un gol, pero con el Málaga. El misterio llegó hasta el siguiente verano, en el que el club seguía sin anunciar su contratación. La operación de traspaso, de la que el Depor nunca dio cifras, fue de 5,5 millones de euros que se empezaron a pagar en 2018.

Así, Rolan pisó A Coruña por primera vez en julio de 2018. Por entonces, el Deportivo ya había descendido y la presencia del uruguayo en Segunda, por salario y proyección, estaba descartada. El nuevo director deportivo blanquiazul, Carmelo del Pozo, optó por una cesión con la idea de recuperarlo en caso de ascenso. Su primer destino fue Leganés, donde no triunfó pero dejó un millón en las arcas herculinas. Entró en la lista de posibles descartes del equipo madrileño y en el mercado invernal cambió de equipo para irse cedido al Alavés, operación por la que los coruñeses ingresaron otros 300.000 euros.

En el pasado verano retornó otra vez al Depor, donde de nuevo no llegó a jugar ningún partido oficial. El 2 d septiembre, último día del mercado, Diego Rolan volvió a hacer las maletas, esta vez para viajar a México. El ariete charrúa se marchó cedido al Bravos de Juárez en una operación al límite que permitió a los coruñeses, con el agua al cuello por el tope salarial, cuadrar su plantilla. En la operación de su cesión entró Beto da Silva y 500.000 euros en tesorería. Esa cantidad, unida a liberarse de su importantísima ficha, supuso que se pudiera contratar a otros cuatro futbolistas además de Beto: Salva Ruiz, Mollejo, Montero y Jovanovic.

El último capítulo de la carrera de Rolan se vivió este domingo. El vicepresidente de Juárez, Álvaro Navarro, aseguraba que el club azteca se iba a hacer con la propiedad del delantero: "Es un hecho que vamos a comprarlo, ya estamos en eso. Lo importante es que él también quiere y podamos trabajar juntos". En la negociación del pasado verano, criticada en su momento, Carmelo del Pozo firmó una opción de compra de 4 millones con validez hasta el 30 de junio. Esta cantidad sería una gran inyección para las arcas del club, aunque desde México aseguran que Bravos pretende negociar el precio. Curiosamente, esa operación la tendrá que resolverla Richard Barral, actual asesor deportivo del club y que en 2017 cerraba el fichaje de Rolan. Si el club mexicano paga esos 4 millones el uruguayo dejará un beneficio en las arcas del Depor de 1,8 millones de euros después de tres temporadas en el club sin llegar a debutar.