REAL VALLADOLID

Enes Unal, el salvador inesperado del Pucela

Los tres últimos goles de los blanquivioleta llevan la firma del delantero turco, muy motivado porque quiere ir a la Eurocopa, y contrasta con el mal momento de sus compañeros.

Enes Unal, el salvador inesperado del Pucela
PHOTOGENIC/PABLO REQUEJO DIARIO AS

Seguramente es el delantero del Real Valladolid que más suspiros de desesperación ha acumulado en la grada de Zorrilla en las dos últimas temporadas y, sin embargo, el buen momento de Enes Unal está dando un alivio al entorno blanquivioleta. A sus dos goles ante el Leganés hay que sumar el tanto, importantísimo, ante el Marbella cuando se mascaba la tragedia. No sólo eso, sino que el turco, muy motivado, como él mismo explicó, porque es año de Eurocopa y quiere ir, anotó el primero gol en el duelo ante el Tolosa, también en el torneo del KO, y anotó un penalti en el encuentro ante el Mallorca. En total, esta temporada ya ha logrado cinco goles, tres en Liga y dos en Copa, con lo que se encuentra a un solo gol de igualar su marca de la temporada pasada, cuando anotó seis goles, todos ellos en la competición de la regularidad, aunque tres de ellos fueron de penalti.

El buen momento de Unal contrasta con el bajón de rendimiento de los otros dos atacantes del equipo. Sergi Guardiola comenzó muy enchufado, pero está pasando un periodo de intrascendencia en los partidos muy preocupante. Ha anotado cuatro goles hasta ahora con el dato objetivo de que en los cuatro partidos que ha marcado el equipo no ha perdido: le hizo gol al Betis, al Real Madrid, al Eibar y al Valencia. Dos victorias y dos empates. El equipo le necesita. 

Más decepcionante, aún, es el papel de Sandro que va claramente de menos a más. Llegó a Valladolid con la vitola de gran jugador reñido con el gol, gafado, y sus buenas actuaciones culminaron con el tanto ante el Mallorca. Sin embargo, lejos de quitarse la mala racha, se la trasladó al equipo que estuvo cinco encuentros sin ver portería. Un sólo gol es una aportación muy pobre del canario, del que se esperaba mucho más en Valladolid.