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ATLÉTICO DE MADRID

La transición del Atlético movió 550 millones el pasado verano

El equipo rojiblanco fue el gran agitador del verano. Invirtió 250 millones, el tercer equipo que más, pero ingresó 300, el gran dominador en ventas.

Simeone se abraza a Felipe.
ISABELLA BONOTTO AFP

El Atlético tuvo el verano más movido de la era Simeone, cuando piezas básicas durante su legado se marcharon (Griezmann, Godín, Filipe, Juanfran, Lucas, la temporada pasada de Rodrigo...) y el equipo acudió al mercado para rehacer un proyecto prácticamente nuevo con ocho fichajes (Felipe, Hermoso, Trippier, Lodi, Llorente Herrera, João Félix y Saponjic). 

Unos jugadores que participaron en una pretemporada brillante del Atlético y que hicieron soñar con un cambio de ciclo cómodo para el Cholo. Sin embargo, desde el inicio de la temporada se ha comprobado que era una idea muy lejana a la realidad. Los goles de Griezmann, el liderato de Godín, la polivalencia de Lucas (se marchó por los 80M€ de la cláusula), la experiencia de Filipe y Juanfran o el talento de Rodrigo (70M€ de su cláusula) no se superan con facilidad. 

Simeone declaraba tras caer contra el Barcelona, algo que ha conllevado que el Atlético sea sexto en la clasificación, que "hay que saber el año de transición en el que estamos. Paciencia y tranquilidad". Una frase relacionada con la marcha de piezas claves en el equipo, pero donde ha estado acompañado un rendimiento muy pobre del equipo especialmente en la faceta anotadora, con cifras muy alejadas de la inversión realizada (van 16 goles marcados en 15 jornadas). 

En total, el Atlético fue el tercer equipo que más gastó en sus fichajes durante el verano, en torno a los 250 millones y el primero en la lista de ingresos, alcanzando los 300. Unos beneficios de casi 50 millones entre entradas y salidas destinados a pagar el pase de Morata al finalizar la temporada, una vez concluya la cesión por parte del Chelsea y deba ejercer la opción de compra. 

Fichajes que comienzan a adaptarse

De los 250 millones invertidos en el mercado veraniego, João Félix costó 127,2, convirtiéndose en el fichaje más caro de la historia atlética. El Golden Boy fue el jugador que más ilusión despertó durante la gira americana (cuatro goles y tres asistencias), pero hasta el momento le está constando tener regularidad en su juego. A su favor hay que remarcar que se ha perdido un mes de competición por una lesión de tobillo y que con 20 años recién cumplidos está iniciando su adaptación a un juego más físico y comprometido que el que siempre había desarrollado en el Benfica. Una comparativa en la relevancia futbolística con Griezmann (se marchó por 120 millones, aunque luego el Barça invirtió 15 más en el derecho de tanteo de varios jugadores rojiblancos) que de momento no se sostiene, aunque el portugués tiene muchos años de fútbol por delante. 

En cuanto al resto de los fichajes, cada uno con diferente ritmo, se han ido adaptando para comenzar a ir borrando el recuerdo de sus predecesores. Todos salvo Marcos Llorente (30M€) y Saponjic (0,5M€). Felipe (20M€) se encuentra totalmente asentado en el centro de la defensa y se ha hecho con el hueco aprovechando las bajas de Savic y Giménez. Mismo caso que Hermoso (25M€), más irregular que el brasileño, pero que ante el Barcelona dejó su mejor actuación como rojiblanco. 

Pasos adelante en los veteranos

Héctor Herrera (libre) cada vez es más importante en el medio, y Trippier (22M€) y Lodi (25M€) son los laterales titulares sin discusión. Pero no toda transición en un equipo se refiere a los nuevos fichajes, ya que también hace relación a los nuevos roles de los jugadores que ya formaban parte de la plantilla. Koke es ahora el capitán, acompañado por Oblak, Giménez y Saúl en el cuarteto de líderes del equipo. Tan sólo el '6' era uno de los portadores del brazalete la temporada anterior, en su caso el segundo tras Godín (tercero era Griezmann y cuarto Juanfran). Los nuevos capitanes tienen que comenzar a asumir un papel más trascendente en cuanto al caracter, la mentalidad del equipo, su relevancia sobre el césped y la presión sobre el colegiado, esto último a ganar con el tiempo. 

Pero también jugadores con experiencia en el cholismo debían tener un papel capital en el inicio de curso durante el periodo de adaptación de los nuevos fichajes del Atlético. En la pretemporada parecía que iba a volver el mejor Diego Costa, con su gran partido ante el Real Madrid donde anotó cuatro goles en sólo 60 minutos. Sin embargo hasta su lesión que le tendrá fuera tres meses sólo llegaron dos tantos. De Lemar también se esperaba un paso adelante tras un primer año de adaptación, pero actualmente parece que va en retroceso.

Saúl, Vitolo, Lemar y Koke se lamentan tras caer ante el Barcelona.

Vitolo sí ha conseguido mejorar sus prestaciones, aunque los problemas físicos le llegan a aparecer con intermitencia. Giménez y Savic, llamados a liderar la defensa sin Godín y Lucas, han tenido lesiones de larga duración y llevan un mes y medio sin jugar. Otros jugadores como Thomas, Correa y Arias si han aumentado sus prestaciones, especialmente en el caso del ghanés, líder del medio y de la salida de balón sin Rodrigo. El argentino inició el curso más fuera que dentro, pero ha llegado un periodo de la temporada donde ha sido el jugador más importante del once. En el caso de Arias, sus apariciones son escasa, pero sí ha mostrado una evolución en su juego respecto a la idea de Simeone. 

Para que el Atlético consiga tener el equilibrio tan característico durante la etapa de Simeone no vale sólo con la adaptación de las caras nuevas, también es necesario la evolución de los veteranos. Si los Felipe, Herrera, Lodi o Trippier están cumpliendo notablemente y de João Félix se espera una evolución rápida, los pesos pesados de la plantilla también tienen que aumentar su responsabilidad. Simeone afronta una de las situaciones más complicadas desde su llegada y necesita de sus hombres de confianza para revertir la situación. Pese a la inversión veraniega y todo el movimiento rojiblanco, la transición también pasa por la evolución de los llegados hace más de un año.