MUNDIAL SUB-17 | ESPAÑA

Robert Navarro: "Aprendí a regatear con vídeos de YouTube"

El mediapunta es una de las estrellas de España Sub-17. Contra Tayikistán fue el mejor del encuentro con dos goles y una asistencia. Atendió a AS en Brasil el día después de su exhibición en el Mundial.

El internacional Sub-17 español Robert Navarro, en la playa de Vitória durante el Mundial de la categoría organizado en Brasil.

Robert Navarro (Barcelona, 2002) es una de las piezas fundamentales de La Rojita en el Mundial. Mediapunta de técnica exquisita y talentoso, deja en cada partido un amplio repertorio de regates y pases muy vistosos a la vez que efectivos: fue el mejor jugador del partido ante Tayikistán con dos goles y una asistencia. "Ese es mi juego", advierte Navarro, que atendió a As en Brasil el día después de su exhibición en el segundo partido de la Sub-17 española en el campeonato.

Con viaje desde Vitoria a Brasilia por la tarde, David Gordo decidió trasladar el entrenamiento matutino a la playa para que los futbolistas pudieran desconectar de la presión. Una presión mediática a la que no están acostumbrados pero que, según Navarro, no les afecta: "Es cierto que nos televisan, los estadios son muy grandes… Pero cuando estás en el césped y rueda la pelota todo es como siempre, te olvidas del resto". A pesar de que aún están en edad Juvenil, son muy conscientes de la importancia del torneo: "Sabemos que es el único título que le falta a la Federación, queremos hacer historia".

Es hijo de futbolista (su padre jugó muchos años en el Sant Andreu y L'Hospitalet) y tener el ejemplo tan cerca le sirvió de ejemplo: "Mi padre me ha ayudado mucho. Al principio me gustaba el tenis, aunque luego ya me decanté por el fútbol".

Como todos los niños, Robert tuvo ídolos de pequeño, pero pertenece a una generación que creció ya con las nuevas tecnologías instaladas en su día a día: "Pasaba horas y horas practicando con mi padre. Veía en YouTube vídeos de los regates de Ronaldinho Gaucho, Neymar e Iniesta y luego me ponía a practicarlos en la calle o donde pudiera". A la hora de elegir un referente, no puede optar sólo por uno: "Me he fijado siempre en Iniesta y Neymar. Con la mezcla de lo que aprendía de ambos intentaba mejorar".

Lo que está viviendo estos días en Brasil es otro capítulo más de una vida en la que se acostumbró desde muy joven a los cambios. Con sólo 17 años su mochila está repleta de experiencias. Comenzó en la escuela del Barcelona pero su padre, que es de Pamplona, volvió a casa para comenzar un negocio familiar. Eso permitió que Robert entrara en la cantera de Osasuna, donde deslumbró y captó nuevamente la atención del Barcelona en infantiles.

Tras unos años en La Masia, cuando terminó su etapa como Cadete al final de la 2017-18 el Barça no terminó de apostar por él y decidió hacer las maletas rumbo a Mónaco. Allí Henry le convirtió en el más joven en debutar con el primer equipo, pero con la marcha del francés se redujo la apuesta por los jóvenes. A ello se unió que el pasado verano también se fue Michael Emenalo, el director deportivo que apostó por él. "La propuesta de creer en los jóvenes cambió", cuenta Robert.

Con esos ingredientes, y después de un año fuera, Robert Navarro decidió regresar a España el verano pasado. "La Real Sociedad me convenció desde el primer momento y no tuve dudas", explicó. La apuesta ha sido importante: contrato hasta el verano de 2022 prorrogable hasta 2025.

Ahora forma parte del filial del equipo donostiarra, donde aprende todos los días al lado de Xabi Alonso: "Me enseña mucho, es un entrenador completísimo por todo lo que ha vivido. Creo que se convertirá en uno de los mejores entrenadores del mundo".

Lleva poco tiempo a sus órdenes, pero si España quiere tener opciones en el Mundial es fundamental que ponga en práctica esas enseñanzas estas semanas en Brasil…

La fuga de talentos interminable del Barça

El Barcelona tiene un problema serio con su cantera. En los últimos años la lista de jóvenes talentos que han hecho las maletas para irse al extranjero es larga (Éric García, Sergio Gómez, Simons, Dani Olmo, Mboula…). Robert Navarro es otro de los muchos casos y escuchando sus reflexiones se puede entender que cuando han sucedido tantos casos el problema está más en el club que en los jugadores: "Mi primera opción siempre fue el Barça, pero no llegaba la oferta y otros equipos sí que apostaban fuerte por mí. Vi que en el Barça estaba bloqueada la apuesta por la cantera", contó ayer a AS. Quiso quedarse en el club que le vio crecer, pero ante la perspectiva de un futuro sin oportunidades en el primer equipo y sin una apuesta clara, tuvo que hacer las maletas. El verano pasado el Barcelona quiso cambiar esta dinámica con las renovaciones de Ansu Fati e Ilaix Moriba (este último también está en el Mundial). Sin embargo, en el Barcelona duele ver a Dani Olmo triunfando en el Dinamo Zagreb y siendo pretendido por media Europa o a Eric García, un culé desde la cuna, teniendo minutos en el Manchester City con 18 años. Es un problema que en otros clubes como el Real Madrid o el Atlético no ocurre con esa frecuencia…