Todo vendido para ver a Messi en el césped del Eden Arena
Hizo un hat-trick en la fase de grupos de la temporada 2011-12 contra el Viktoria Plzen. En Praga ya está todo vendido para el Slavia-Barça de este miércoles.


Praga ya espera al Barça con una temperatura fresca pero todavía agradable; y con todo el papel del Slavia-Barça vendido. "Vyprodano" ("no hay billetes"), se lee en las taquillas del Eden Arena. Seguramente, los checos quieren ver a los suyos pero también al The Best. Son conscientes de que Messi puede volver a hacer grandes cosas en un estadio que estos días lleva el nombre del Sinobo Stadium por el máximo accionista chino del club. Messi ya jugó en el Eden Arena de Praga hace ocho años. Fue contra el Viktoria Plzen, que por entonces no tenía acondicionado su estadio y hubo de trasladarse a la capital para jugar sus choques en la fase de grupos. El Barça le ganó 0-4 al Viktoria y encarriló con comodidad su pase a octavos. Messi, tremendo en términos goleadores aquella temporada (en Liga hizo 50) marcó tres goles. Por aquellos días, pocos se atrevían a discutir la condición de favorito indiscutible del Barça para ganar la Champions. Los de Guardiola defendían título y parecían lanzados a por su quinta Champions. Luego el Chelsea se interpondría en su camino...
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Messi llega con deberes a Praga. En Dortmund jugó media hora, insuficiente para que el Barça ganase al Borusisia. Ante el Inter, miró más por el equipo que por él y se dosificó para hacer la jugada del partido a pocos minutos del final. Suárez aprovechó el regalo del argentino para hacer el 2-1. El argentino, no obstante, todavía no ha marcado ningún gol esta temporada en Europa cuando a estas alturas la temporada pasada ya sumaba cinco: un hat-trick ante el PSV en la primera jornada y un doblete en Wembley contra el Tottenham.
"Es la competición más especial de todas", admitió Messi la semana pasada sin dejar de lado LaLiga como ya hizo en el discurso inicial de la temporada en el Gamper. Pero el argentino, que durante meses pareció algo ausente, emite señales de regreso. Y no es sólo lo que él haga en el Barça, sino lo que arrastra. Su compromiso en los últimos partidos, más incluso que su fútbol, ya han puesto en hora al Barça, que es líder en LaLiga y tiene una posición relativamente cómoda en el grupo. Messi terminó devastado después del tremendo batacazo de Anfield. Como el Barça, dio la sensación por momentos de que se había quedado ahí y para siempre. Y, sin embargo, se ha vuelto a resetear y ha vuelto a resetear al equipo. No parecía fácil después de aquellos días. A Praga ya llega con urgencias de gol, y ya se sabe lo que suele significar eso.





