ARSENAL-VALENCIA

El Valencia sintió en Londres el riesgo del cambio de Coquelin

Coquelin, cabizbajo, vio amarilla ante el Villarreal, que le impedía jugar la ida contra el Arsenal por sanción.

David González.

Marcelino optó por un cambio de sistema contra el Arsenal como consecuencia de la lesión de Kondogbia y la sanción de Coquelin, que bien pudo haberse evitado.

El Valencia se pegó un batacazo en Londres por diferentes razones. Quizás la principal fuera que Emery tiene en el Arsenal dos cañones en ataque (Lacazette y Aubameyang), pero los blanquinegros también pecaron de inexperiencia (le remontaron el gol de Diakhaby en apenas ocho minutos y le metieron el tercero en el 91’) y contundencia (le remataron 15 veces y 11 de ellas desde dentro del área). El Valencia, salvo los 15 primeros minutos, en los que hay que decir sometió al Arsenal, fue menos competitivo de lo que venía siéndolo el resto de temporada, dando muestras de flaqueza y errores defensivos pese a la acumulación de defensores que Marcelino alineó en el once.

Marcelino hizo en el Emirates Stadium lo que tantas veces ha recalcado que no le gusta hacer: cambiar de sistema. En los 102 partidos que lleva en el banquillo del Valencia solo lo ha hecho en dos ocasiones, contra el Alavés en Mendizorroza (2-1) y ante el Arsenal de Emery (3-1). Entiende en líneas generales Marcelino que los cambios de sistema pueden generar dudas entre sus futbolistas y de ahí que apueste en el 99 por cien de las veces por su clásico 4-4-2. Sin embargo en los días previos al encuentro contra el Arsenal Marcelino fue preparando a su equipo para jugarle a los de Emery con línea de tres y Diakhaby en el centro junto a Parejo.

Marcelino optó por colocar de nuevo línea de tres, un sistema que desde diciembre no pueden decir sus futbolistas que no esté en su manual de opciones, aunque evidentemente no es de los que se trabaja cada semana. Con ello buscaba tratar de superar defensivamente siempre en número a Lacazette y Aubameyang. Pero, sobre todo, con los datos en la mano y tras revisar los partidos sin ellos, entendía que tenía que darle un giro táctico al equipo por las bajas de Kondogbia y Coquelin.

El Valencia ha perdido seis de los ocho partidos en los que ni Kondogbia ni Coquelin estaban disponibles

El Valencia venía de haber perdido cinco de los siete partidos en los que por lesión o sanción no entraron en la convocatoria ninguno de los dos (Juventus, Levante, Alavés, Sporting y Getafe). Sin ninguno de sus dos pivotes franceses los de Marcelino este año solo ganaron a Huesca (2-1) y Getafe en Copa (3-1), es decir, en ninguno de los siete partidos sin ellos el Valencia dejó su portería a cero. De ahí que Marcelino llevara semanas dándole vueltas a qué hacer contra el Arsenal, de ahí que sorprenda cada vez más la decisión que tomó ante el Villarreal en Mestalla.

Marcelino, contra el Arsenal.

El Valencia llegaba al minuto 62 del partido de vuelta con un 5-1 a su favor en el cómputo global de la eliminatoria. El Villarreal ya había tirado hacía tiempo la toalla y llovía a mares en Mestalla. Marcelino decidió en ese instante dar descanso a Parejo y lo hizo sustituyéndole por Francis Coquelin, uno de los futbolistas que estaban apercibidos de sanción. Evidentemente Coquelin sabía que no tenía que provocar ninguna cartulina, pero hay factores en el fútbol que no se controlan y de ahí el riesgo que se asumió haciéndole jugar al francés. Faltaban solo dos minutos para que el Valencia se metiera en semifinales de la Europa League y el balón le golpeó en la mano a Coquelin tras venirle de un rebote. Amarilla (que la UEFA no da lugar a reclamar su nulidad) y sanción para el partido de Londres.