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Descubierta una nueva especie de avispa

Las avispas cuco o esmeralda presentan colores brillantes en su tórax y una capacidad comunicativa que las distingue del resto de animales de su especie.

Descubierta una nueva especie de avispa
Erik Karitis Pixabay

Las avispas cuco o esmeralda son unos insectos que se diferencian del resto de animales de su especie por sus coloridos tórax. Los colores amarillo y negro dejan paso a tonos metálicos que llaman especialmente la atención. Por el momento, los entomólogos solo han advertido 1.000 especies de este insecto, aunque se cree que la familia es más grande.

“Normalmente lo que distingue a unos insectos de otros es su apariencia, pero las avispas cuco son tan parecidas que es muy difícil diferenciarlas”, asegura el autor de la investigación, el noruego Frode Ødegaard.

Capacidad comunicativa

Por ello, su último hallazgo no ha tenido nada que ver con la apariencia, sino con las habilidades comunicativas de estos animales. El grupo de científicos de la Universidad de Ciencia y Tecnología de Noruega disponía de dos avispas cuco con diferentes composiciones corporales, pero con similar material genético.

Por ello, los investigadores pasaron a analizar la forma en la que las avispas se comunicaban. Los insectos utilizan una serie de códigos y sonidos para hablar entre ellos, pero uno de los ejemplares utilizaba un dialecto distinto al del resto de las avispas cuco.

“Parece ser que el único objetivo del cambio de dialecto es infiltrarse mejor entre sus víctimas”, aseguran los científicos. La nueva especie descubierta ha sido bautizada como Chrysis brevitarsis.

Aprenden el idioma de sus víctimas

Las avispas cuco tienen la capacidad de adaptar su idioma para comunicarse con las que posteriormente se convertirán en sus víctimas. De hecho, como parásitos que son, suelen poner sus huevos en los nidos de otras especies y, aprovechando que eclosionan más rápidamente, se alimentan de los huevos o larvas de la especie hospedadora.

“Cuando vives como un parásito es importante que no te descubran y, por ello, adaptar el idioma es un papel fundamental”, asegura Ødegaard, que ha confirmado que la especie descubierta es la única que se ha conocido en todo el mundo.

Sin embargo, para su estudio pormenorizado los investigadores se han visto obligados a clavarla en una aguja. “Puede parecer moralmente reprobable, pero es imposible utilizar animales vivos para estudios como este”, ha concluido el científico noruego.