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Ganaron más de 133 millones, lo repartieron entre amigos y siguen con una hucha

Un matrimonio británico se llevó 133 millones hace dos años, pero desde entonces su vida apenas ha cambiado. Donaron parte del premio a familiares y amigos.

Ganaron más de 133 millones y siguen guardando monedas en un bote
The National Lottery

Hace dos años la vida de Patrick y Frances Connolly cambió de forma radical. El juego les dio una tremenda alegría, al llevarse un bote acumulado de 133 millones de euros en el Euromillones. Una cantidad elevada y ligeramente superior a los 97 millones que se sortean este martes 23 de marzo.

Con semejante dineral en sus manos, es muy posible que uno no sepa muy bien qué hacer y empiece a malgastarlo, sin tener en cuenta lo que pueda pasar el día de mañana, como ya ha ocurrido en otras ocasiones. Sin embargo, la euforia no arrastró a esta pareja británica, sino que su caso fue conocido por su generosidad: dieron más de la mitad del premio a familiares, amigos y organizaciones solidarias. Incluso, fundaron dos entidades caritativas: Kathleen Graham Trust y PFC Trust.

"Es una cantidad de dinero enorme y queremos que tenga un gran impacto en la vida de otras personas a las que amamos, así como en nuestro futuro. Tengo una mujer maravillosa, una familia maravillosa y amigos maravillosos, así que esta es la guinda del pastel. El dinero no te trae la felicidad. Ya hemos tenido una vida feliz", dijeron entonces los ganadores.

El dinero no les volvió locos y, como confiesa Frances al diario The Times, no cambiaron sus costumbres financieras y de ahorro. Así, continúan guardando monedas en una botella de whisky, que fue regalo de su padre. "Cada vez que la lleno todo el dinero va a organizaciones benéficas. Busco gangas y chollos en todas partes, compruebo mi cuenta cada mes para ver lo que estoy pagando en gas y electricidad".

Humildad antes del premio

Desde siempre, el matrimonio ha mantenido un perfil humilde y trabajador. Aseguran que ganar mucho dinero nunca ha estado entre sus preocupaciones principales. "En términos financieros nunca nos sentimos pudientes hasta que ganamos la lotería, pero siempre me sentí rica en otras facetas. Incluso cuando trabajaba largas horas cosiendo jerséis siendo una niña", afirma Frances.

"Tengo esta filosofía de vida: si tienes que hacer algo, ¿por qué no lo disfrutas? Vengo de un barrio pobre, pero nunca me sentí así", concluye la mujer, ahora empresaria junto a Patrick de tres compañías especializadas en plástico. Una de ellas, incluso, produce productos para el sistema sanitario público de Reino Unido.