CORONAVIRUS

Así han cambiado los hábitos de los españoles tras un año de pandemia

Las diferentes medidas aplicadas para contener la pandemia y una nueva realidad social han provocado un cambio durante el último año en España.

Así han cambiado los hábitos de los españoles tras un año de pandemia
María José López - Europa Press Europa Press

El pasado domingo 14 de marzo se cumplió un año de la declaración del Estado de Alarma en España. Un día antes el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, anunciaba la aplicación del artículo 116 de la Constitución. Una medida que, en principio, tendría una duración de 15 días, prorrogables semanalmente el mismo lapso de tiempo, según se contempla en el artículo 162 del Reglamento del congreso de los Diputados.

En estos 365 días, el país ha pasado por hasta tres olas diferentes con fuertes incrementos de contagios, cierres perimetrales, un verano fuera de lo común, unas Navidades 'descafeinadas' de celebraciones, toques de queda, limitación de aforos y personas en las reuniones. Todas estas medidas han contribuido, en mayor o menor medida, a modificar los hábitos de la población en España. La asistencia a eventos, restaurantes se ha visto reducido, así como el contacto social con amigos y conocidos.

No es lo único, pero sí quizá lo más evidente debido a las medidas vigentes. La agencia de medios CARAT, del grupo Dentsu, ha llevado a cabo un exhaustivo informe de cómo han cambiado los hábitos de vida de los españoles con la llegada de la pandemia del coronavirus. Lo han realizado a través de "la mayor herramienta propia de una agencia respecto a las actitudes y motivaciones a nivel mundial, con más de 10.000 personas. Conseguimos hacer una lectura comparativa respecto al año anterior", asegura Carlos Ramalho, de CARAT, a este medio.

"El acelerón de la digitalización ha sido espectacular. Hemos tenido en cuatro meses algo que tardaríamos cinco años"

Carlos Ramalho, CARAT

¿Cómo ha cambiado el consumo de medios de comunicación en este tiempo? ¿Qué sectores han sido los más 'beneficiados'? Antes de meternos de lleno en harina, Ramalho destaca lo que más le ha llamado la atención en los cambios de consumo. "La importancia de lo local, crece la cercanía, la gente da valor a lo que tiene próximo. También hay limitación física, pero va más allá. Además, la aceleración de la digitalización: el acelerón es espectacular. Hemos tenido en 4 meses algo que tardaríamos cinco años".

Vida social más apagada

Este es quizá el aspecto más evidente en todo este año. Los contacto sociales se han reducido, en muchos casos, prácticamente e los mínimos e imprescindibles. El teletrabajo, además, ha limitado los contactos con los compañeros. Hasta un 67,7% de la población ha reducido su asistencia a eventos o lugares de entretenimiento.

Pero no es el único que ha visto reducida su actividad. Algo menos, el 58,5%, ha acudido en menor medida a bares, restaurantes y pubs. Uno de los sectores más castigados por la pandemia después de un año, con limitaciones de aforo constante. Quizá fruto de estas dos condiciones llega la tercera: la reducción, en un 57,8%, de la interacción social frecuente con amigos.

¿Ha podido influir en esto el miedo o respeto al virus? Puede ser, pero desde CARAT van más allá. "Había herramientas que estaban ahí y que han sido aceleradas. La gente ya tenía una realidad más virtual, a través de las redes sociales, en las relaciones".

Preocupaciones y preferencias

También ha dado tiempo en este espacio para un cambio en las preocupaciones de los españoles. La pandemia y sus múltiples consecuencias han derivado en una apuesta más por lo las marcas nacionales en muchas de las compras, mientras que también gana fuerza el comercio de barrio. Respecto a esto, Carlos Ramalho destaca el concepto de 'ciudad de los 15 minutos'. "Una idea que describe la facilidad de disponer las cosas en casa en 15 minutos desde casa. En ese rango se buscan cosas locales y de calidad, le da más sentido al barrio. Se ha redescubierto el valor de lo local", asegura a AS.

Y por supuesto, ante la delicada situación económica que ha llegado a muchas familias con la pandemia, con ERTEs e incluso la pérdida del empleo, hasta un 28% se siente menos seguro en su actual puesto de trabajo. Por otra parte, el hecho de pasar tanto tiempo en casa (confinamiento, cierres perimetrales y de algunas actividades) ha despertado nuestra vena más artística y manitas: el 30,4% asegura ser un "apasionado de la cocina", mientras que más del 23% apuesta por darle un lavado de cara al hogar y las actividades de "hágalo usted mismo" (DIY, Do It Yourself).

Revolución tecnológica frente a lo tradicional

Debido, en parte, a muchas de las restricciones para frenar la pandemia, el consumo de medios tradicionales ha caído en estos meses. Y es que, según los datos de CARAT, los medios impresos han caído en un 30,4% en relación a 2019. Algo que se puede explicar, en parte, por las limitaciones. También una radio que, en su caso, puede ser reflejo del aumento del teletrabajo: con menos gente desplazándose a su lugar de empleo, momento en el que podía escuchar la radio.

Contrariamente a esto, el consumo de internet y nuevas formas de ocio se ha desatado en estos últimos meses. Así, hasta un 97% se conecta a internet a diario, incrementándose poco más de un punto respecto al año pasado. Además, un 52,3% afirma ver diariamente contenido bajo demanda, un 38,% escucha música en streaming y el 35,7 juega online a través de videoconsolas.

"Se ha redescubierto el valor de lo local"

Carlos Ramalho, CARAT

"Hay tres partes en este aspecto: la gente buscando interacción social, las personas buscando información (prensa online), con sistemas de suscripción que crecen y el entretenimiento. Twitch, aplicaciones de vídeo (Netflix, Disney + o Amazon Prime)".

La tecnología del hogar

Por último, la revolución tecnológica ya comentada previamente se hace especialmente notable en lo relacionado con el hogar. El hecho de disponer de más tiempo en casa (por el teletrabajo, por ejemplo) ha hecho crecer la inversión en smartphones, ordenadores y demás accesorios tecnológicos.

"La capacidad tecnológica estaba ahí y la gente le dio el valor. Las Smart TV volvieron a crecer, los altavoces inteligentes, smartphones. Sobre todo, se aumenta el tiempo que se pasa con ellos", finaliza Ramalho.