CORONAVIRUS

¿Qué mascarilla debe utilizarse para hacer deporte y no contagiarse?

Los expertos apuntan que lo más importante es “el uso adecuado que se hace de ellas” y la distancia de seguridad entre personas.

¿Qué mascarilla debe utilizarse para hacer deporte y no contagiarse?
Manuel Bruque EFE

Desde el comienzo del uso obligatorio de la mascarilla y en plena tercera ola de la pandemia, el debate sobre cual de los modelos usar a la hora de hacer deporte sigue estando sobre la mesa. El nuevo repunte de contagios el pasado mes de enero ha hecho a que las mascarillas se hayan hecho obligatorias a la hora de hacer deporte al aire libre, además de practicarlo de manera individual. Ante esta nueva normativa, muchas personas sigue debatiendo si es recomendable el uso de las FFP2 para la práctica o si las quirúrgicas o las de tela son suficientes para protegernos ante el virus.

Lo cierto es que son dos conceptos totalmente opuestos, pero la pandemia del coronavirus le ha obligado a convivir juntos. Pero, antes de discutir cuál es la opción más indicada, lo más importante en esto es “el uso adecuado que se hace de ellas”, tal y como resalta Pedro Manonelles, presidente de la Sociedad Española de Medicina del Deporte. Y es que mucha gente olvida las horas limitadas de vida que tienen las mascarillas o, en el caso de las de tela, el número de lavados que permiten. “Hay gente que las usa durante días, por lo que la protección no existe e incluso pueden ser perjudiciales”, añade.

Las FFP2, ¿inviables para hacer deporte?

Entre todas las opciones que hemos conocido a lo largo de estos meses, ha quedado claro que las FFP2 son las que mayor protección aportan. Duran hasta un máximo de ocho horas y, además de proteger a la gente que está alrededor, protege a la persona que la lleva puesta. Sin embargo, muchos expertos apuntan a la dificultad a la hora de respirar con este tipo de mascarillas. “No permiten respirar suficientemente en situación de esfuerzo”, indica Manonelles a La Voz de Galicia, palabras que Manuel Giráldez, médico y profesor de la Facultad de Ciencias del Deporte de A Coruña, apoya firmemente: “Limitan la circulación del aire”.

Entre otros expertos, Rosendo Bugarín, médico de familia, se muestra más rotunda ante el uso de las FFP2, considerándolas “inviables” para su uso a la hora de hacer entrenamientos de alta competición. No así en casos más leves, a nivel de aficionado, “por períodos cortos y a un ritmo no muy alto” donde podría ser viable su uso.

Mascarillas quirúrgicas, la mejor opción

Pese a su duración de tan solo cuatro horas, los tres expertos apuntan a las quirúrgicas como la mejor opción para hacer deporte al aire libre. Eso sí, en entornos donde no haya mucha gente dado que, lo malo de esta mascarilla, es que protege a lo demás, pero expone a la persona que le lleve a un posible contagio. “La única diferencia es que con la quirúrgica evitas contagiar a otros, y con la FFP2 evitas contagiarte tú", matiza Giráldez.

Sin embargo, esta mascarilla permite una mejor circulación del aire. Por ello, insisten en la importancia de colocar bien las mascarillas y mantener los 5 metros de distancia entre personas al hacer deporte, evitando contagios por aerosoles.

Las mascarillas de tela “no deben utilizarse”

Tal y como indica Giráldez, lo más importante de estas mascarillas de tela es conocer “cómo están configuradas y qué proceso de control han tenido en la fabricación”. Es decir, saber si realmente cumplen con las condiciones de seguridad. “La tela viene tratada de tal manera que el poro que deja es diminuto, por eso tiene un tiempo de uso y unos lavados. Una hecha con una tela casera no tiene ningún efecto en la protección”, aclara. Además, el epidemiólogo Juan Gestal es riguroso e indica que “no deben utilizarse” en estos casos.

El primer paso es acostumbrarse

Nadie nos resultó cómoda la mascarilla en el primero momento que nos la pusimos, pero al final, hemos acabando viviendo con ello. Lo mismo sucede en el deporte: todo es acostumbrarse, lo que sea con tal de poder evitar nuevos contagios. “Sentir como que no se respira o que no se coge aire suficiente. Esto ya se ha demostrado que no es cierto”, apunta el médico Manuel Giráldez, insistiendo en que “si alguien se siente incómodo debe ir adaptándose” con distancias más cortas y menos intensidad.

Además los mismo expertos apuntan que “la protección adecuada no varía en función del deporte a practicar” y que, pese a que “no es común que se mojen para dejar de ser válidas", hay que desecharlas siempre, incluso pese a no haber pasado las cuatro horas de uso, por el sudor que se puede acumular.