CORONAVIRUS

El cambio climático puede haber sido el detonante de la aparición del SARS-CoV-2

Una investigación de la Universidad de Cambridge (UK) sugiere una relación entre las emisiones de gases de efecto invernadero y el crecimeinto de entornos forestales favorables para los murciélagos.

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A estas alturas, parece claro, más allá de teorías conspiratorias que hablan de la creación humana del SARS-CoV-2, que su origen se encuentra en la naturaleza. Precisamente, el equipo internacional de expertos de la Organización Mundial de la Salud (OMS) desplazado en Wuhan (China) para la procedencia del virus ha concluido que el SARS-CoV-2 tiene origen animal, aunque como era esperado no ha podido confirmar la especie en particular.

En cualquier caso, sin descartar que proceda de un pangolín o un visón, hasta la fecha todo hace indicar que el principal candidato como reservorio del coronavirus es el murciélago. Y en este sentido, una investigación a cargo de expertos de la Universidad de Cambridge (Reino Unido) sugiere que, en cierto modo, el cambio climático podría haber desempeñado un papel fundamental en la ecuación, aunque de manera más o menos directa.

Y es que el trabajo, publicado en la revista 'Science of the Total Environment', proporciona las primeras evidencias de que las emisiones globales de gases de efecto invernadero durante el último siglo han hecho del sur de China un punto de acceso para los coronavirus transmitidos por murciélagos, al impulsar el crecimiento del hábitat forestal favorable para su desarrollo.

La investigación, centrada en la provincia de Yunnan, en el sur de China, y las regiones adyacentes en Myanmar y Laos, donde los datos genéticos sugieren que puede haber surgido el SARS-CoV-2, recoge cómo en las últimas décadas, el aumento de la temperatura del planeta, la incidencia de luz solar y el dióxido de carbono atmosférico, que afectan el crecimiento de plantas y árboles, han cambiado los hábitats naturales de matorrales tropicales a sabanas tropicales y bosques caducifolios. Un entorno mucho más amable para los murciélagos.

Sabías qué...

  • Cerca de 40 especies de murciélagos se han trasladado a la provincia de Yunnan, en el sur de China, a lo largo del siglo pasado, albergando alrededor de 100 tipos más de coronavirus transmitidos por murciélagos.
  • La población mundial de murciélagos porta alrededor de 3.000 tipos diferentes de coronavirus, y cada especie de murciélago alberga un promedio de 2,7 coronavirus, la mayoría sin mostrar síntomas.
  • Un aumento en la cantidad de especies de murciélagos en una región en particular, impulsado por el cambio climático, puede aumentar la probabilidad de que un coronavirus dañino para los humanos esté presente, se transmita o evolucione allí.
  • El cambio climático también ha provocado aumentos en el número de especies de murciélagos en regiones de África Central y parches dispersos en América Central y del Sur.

"El cambio climático a lo largo de las décadas del siglo pasado ha provocado que el hábitat en la provincia china de Yunnan sea adecuado para más especies de murciélagos. Comprender cómo ha cambiado la distribución global de las especies de murciélagos como resultado de este hecho puede ser un paso importante en la reconstrucción del origen del brote causante de la COVID-19", explica Robert Beyer investigador del Departamento de Zoología de la Universidad de Cambridge.

"Cuando el cambio climático alteró los hábitats, las especies abandonaron algunas zonas y se trasladaron a otras, llevándose con ellas sus virus. Esto no solo alteró las regiones en las que están presentes los virus, sino que muy probablemente permitió nuevas interacciones entre los animales y los virus, haciendo que se transmitieran o evolucionaran virus más dañinos", concluye Beyer.