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Hacia un enfoque más duro: advertencias de salud en la sal como en el tabaco

Una declaración conjunta de varias instituciones, publicada en el 'Journal of Clinical Hypertension', aboga por combatir el exceso de sodio en la dieta, causante de unas 3 millones de muertes al año.

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as.com

El exceso de sodio en la dieta causa presión arterial alta y aumenta el riesgo de cáncer de estómago, derrame cerebral, enfermedad cardíaca y enfermedad renal. Por ello diferentes organizaciones, lideradas por la Liga Mudial de Hipertensión (WHL, por sus siglas en inglés), piden medidas más contundentes para reducir la cantidad de sal que se consume, aunque en esta ocasión centran sus esfuerzos en el consumidor.

Y es que la Organización Mundial de la Salud estableció un objetivo para que los países reduzcan la ingesta de sodio en un 30% para 2025, por lo que ha habido una acción conjunta, aunque insuficiente todavía, entre gobiernos e industria alimentaria, para reducir la sal en los alimentos procesados. El problema es que el consumidor, cuando elabora sus propios alimentos o cuando come fuera de casa, abusa de la sal.

Por ello, en una declaración publicada en el 'Journal of Clinical Hypertension', varias instituciones abogan por adoptar un enfoque más contundente e implantar determinadas medidas para combatir el exceso de sodio en la dieta, que causa unas 3 millones de muertes al año.

Forma simple y rentable

Entre las acciones propuestas, se pide a los fabricantes de sal vendida en supermercados y a los propietarios de restaurantes, que facilitan saleros, que incorporen una advertencia de salud como las que llevan las cajetillas de tabaco.

"Aunque muchos países han comenzado a considerar una variedad de medidas de salud pública para alentar a las personas a comer menos sal, no conocemos ninguna que haya requerido que los recipientes reales de sal tengan etiquetas de advertencia", explica el doctor Norm Campbell, principal autor del texto.

Por ello, los expertos esperan que las advertencias sanitarias en los paquetes y dispensadores de sal puedan suponer una forma simple y rentable de transmitir los peligros de la sal a miles de millones de personas en todo el mundo, que no son conscientes de la cantidad de sal que consumen en el día a día.