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SALUD

Hacer ejercicio tras el verano es beneficioso para el cerebro

La inactividad física es la responsable del 6% de las muertes registradas en todo el mundo; el sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo tanto para las enfermedades neurodegenerativas como para las enfermedades cerebrovasculares.

sedentarismo

Si no has hecho ejercicio en verano, ni pasear... sigue leyendo. Y es que la OMS aconseja evitar el sedentarismo dedicando al menos 150 minutos semanales a una activad física, aunque sea de intensidad moderada, a todas aquellas personas mayores de 18 años y al menos 60 minutos diarios a los menores de 17 años.

¿Por qué? Porque según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la inactividad física es la responsable del 6% de las muertes registradas en todo el mundo y es uno de los cuatro principales factores de riesgo de mortalidad.

El peligro del sedentarismo para la salud

En España, más de un 40% de la población es sedentaria. El sedentarismo es uno de los principales factores de riesgo tanto para las enfermedades neurodegenerativas como para las enfermedades cerebrovasculares. Además,según la Sociedad Española de Neurología,

  • merma significativamente la cantidad y la calidad del sueño, afectando a nuestro rendimiento físico e intelectual. 
  • la actividad física es beneficiosa tanto para la vascularización cerebral, como para fomentar las sinapsis neuronales.
  • al realizar ejercicio aparece una función protectora frente a enfermedades neurodegenerativas o cerebrovasculares, hasta el punto de suponer un retraso de 10 o más años en la aparición de las primeras manifestaciones clínicas.
  • El ejercicio regular y la actividad física no solo promueven la salud cerebral y general en el más amplio sentido del término, sino que también deben formar parte de muchos programas de rehabilitación y neurorrehabilitación.
  • En pacientes con esclerosis múltiple, la actividad física produce una mejoría en casi todos los parámetros clínicos estudiados, sobre todo en la velocidad de la marcha, la fatigabilidad y la espasticidad.
  • La depresión, la calidad de vida y la fatiga, se benefician de la práctica de ejercicio físico, incluso en formas más avanzadas de la enfermedad.
  • Los pacientes con epilepsiatambién pueden obtener beneficio del ejercicio en la posible reducción de las crisis y de las descargas epileptiformes interictales. Se ha demostrado la reducción de actividad epileptiforme clínica y eléctrica en grupos de epilepsia del lóbulo temporal y epilepsia mioclónica juvenil.

    El ejercicio no solo se considera favorable en los pacientes con migraña, sino que debería ser uno de los pilares del tratamiento preventivo no farmacológico. La actividad física ha demostrado tener una función analgésica tanto a corto como a largo plazo. Los ejercicios que implican a la musculatura cervical y de los hombros parecen ser los más eficaces.

  • En los pacientes con enfermedad de Parkinson, la actividad física ha demostrado no solo la mejoría de los síntomas motores y no motores, sino que podría modificar la supervivencia y la progresión de la enfermedad. Se han demostrado beneficios con ejercicios muy diversos, como baile, yoga, taichi, ejercicio aeróbico o de resistencia, con mejoría de la velocidad de la marcha y el equilibrio postural.