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Cáncer cerebral: la enfermedad de Roxette que casi le cuesta la vida

La cantante Marie Fredriksson ha contado en su biografía cómo cambió su vida tras desmayarse en casa, despertar en un hospital y descubrir la enfermedad que tenía.

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as.com

La cantante sueca Marie Fredriksson, del grupo Roxette se sincera en el libro ‘Listen to my heart’, el título de la autobiografía en la que cuenta se desmayó una mañana en casa, despertó en un hospital y le contaron que tenía un cáncer cerebral.

"Fue el 11 de septiembre de 2002 cuando comenzó el infierno" son las primeras palabras de un libro que ha sido escrito por la periodista Helena Von Zweigbergk según lo que Marie le iba narrando, ya que le cuesta escribir correctamente a causa de los tratamientos a los que tuvo que someterse para curarse de un cáncer cerebral.

Así afecta un cáncer cerebral

No sólo afectó a su trabajo, sino a toda su vida. No podía pensar bien, no podía escribir… Y es que la rapidez con la que crece un tumor cerebral varía mucho. Tanto el índice de crecimiento como la ubicación del tumor cerebral determinan cómo afectará la función del sistema nervioso. Y a la cantante de Roxette casi le deja inválida. Algunos de los síntomas son:

  • Dolores de cabeza diferentes a los conocidos
  • Dolores de cabeza que gradualmente se vuelven más frecuentes y más intensos
  • Náuseas o vómitos inexplicables
  • Problemas de la visión, como visión borrosa, visión doble o pérdida de la visión periférica
  • Pérdida gradual de la sensibilidad o del movimiento en un brazo o pierna
  • Problemas de equilibrio
  • Dificultades del habla
  • Confusión en asuntos diarios
  • Cambios en la personalidad o el comportamiento
  • Convulsiones, especialmente en personas sin historia clínica de convulsiones
  • Problemas auditivos
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Y para una cantante donde el estrés forma parte de su vida, los viajes, los cambios de presión, los problemas para escuchar bien las canciones y el ruido, la dificultad de centrarse, incluso poder cantar bien… fueron cruciales para que desapareciera de la escena pública.

"He pasado trece años de mi vida bajo el estigma del dolor, pero nunca me he dado por vencida y no me voy a rendir. Voy a seguir peleando hasta que no pueda más. Fue un milagro que sobreviviera", cuenta la cantante.

“Estos 30 años han sido increíbles. No siento más que alegría y felicidad cuando miro hacia atrás en las giras mundiales de Roxette. Todos nuestros espectáculos y los recuerdos de todos estos años siempre serán una parte importante de mi vida. Estoy muy orgullosa y agradecida de haber regresado en 2009 después de mi grave enfermedad y de haber sido capaz de volver a tocar con Roxette unas veces más alrededor del mundo. Lamentablemente la gira terminó para mí y quiero aprovechar para agradecer a nuestros fans que nos han seguido en nuestro largo camino" explicó la sueca.