Deporte y Vida

EJERCICIO FÍSICO

Cuál es la diferencia entre quemar grasas y quemar calorías

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Si estás pensando en perder unos kilos es recomendable que tengas en cuenta estos dos conceptos fundamentales, que no significan lo mismo pero están directamente relacionados entre sí.

Partamos de una premisa: perder peso no solo es posible sino necesario. Está documentado científicamente la incidencia del sobrepeso y la obesidad como factor de riesgo en el desarrollo de enfermedades de diverso tipo. Y es que, un índice de masa corporal (IMC) elevado, es decir, el indicador que mide la relación entre el peso y la talla, puede ser sinónimo de enfermedades cardiovasculares, diabetes, trastornos del aparato locomotor y algunos tipos de cáncer, entre otras patologías.

En este caso, la OMS relaciona el sobrepeso con un IMC igual o superior a 25, mientras que un adulto se considera obeso cuando su IMC es igual o superior a 30. La causa fundamental que aduce el organismo internacional para que los casos de sobrepeso y obesidad vayan en aumento en los últimos años es un desequilibrio energético entre calorías consumidas y gastadas debido a un aumento en la ingesta de alimentos de alto contenido calórico que son ricos en grasa y un descenso en la actividad física.

Por ello, si queremos mantenernos saludables, es necesario que evitemos a toda costa paliar ese desequilibrio calórico. La OMS aconseja una ingesta de 2000 a 2500 Kcal/día para hombres y de 1500 a 2000 kcal/día para las mujeres por lo que se trata básicamente de gastar más calorías de las que se consumen en el caso de que queramos adelgazar, o equilibrar ese consumo si simplemente pretendemos mantener nuestro peso.

Pero debemos tener en cuenta que quemar grasas y quemar calorías no es lo mismo, aunque ambos conceptos están directamente relacionados. De hecho hay que tener en cuenta que quemar calorías no siempre implica quemar grasas. El primer paso para controlar el peso o adelgazar debe ser reducir la ingesta de calorías mediante una dieta adecuada para evitar la acumulación de grasa y que, cuando hagamos ejercicio, sean las reservas de grasa, es decir, el exceso de calorias, las que disminuyan. Ese es el matiz.

Porque hacer ejercicio es una parte fundamental de la ecuación junto con la dieta. Y no solo porque es un factor determinante para el equilibrio calórico y el control de peso. Está ampliamente documentado que incluir entre nuestros hábitos algún tipo de actividad física proporciona innumerables beneficios tanto para la salud física como psicológica. Se trata de que elijamos el que mejor se adapte a nuestras circunstancias.

5 ejercicios beneficiosos para la salud

En este sentido, la prestigiosa Universidad de Harvard propone 5 ejercicios fundamentales indicados para mejorar la salud, que se adaptan perfectamente a las necesidades del ciudadano medio, al que en ocasiones le falta motivación o se siente intimidado cuando se enfrenta a alguna actividad más exigente.

Caminar (si es rápido, mejor)

Es una manera cómoda y sencilla de hacer deporte sin vernos sometidos a grandes esfuerzos y que podemos acometer fácilmente por espacio de 30-60 minutos. Además de la opinión de Harvard, un estudio de la Universidad de Sydney (Australia) publicado en el 'British Journal of Sports Medicine', asegura que caminar rápido aporta innumerables beneficios a tu salud. La velocidad ideal para lograr el efecto máximo sobre la salud, sería equivalente a recorrer cada kilómetro entre los 8,5 y los 12 minutos.

Nadar

Para Harvard, nadar puede considerarse el entrenamiento perfecto, sobre todo, cuando hablamos de personas con artritis o que están en algún proceso de rehabilitación porque el medio acuático, por sus propias características, elimina la tensión de las articulaciones y se pueden mover con mayor fluidez. Además, mejora el humor y la salud mental. Por no hablar de que el agua también ayuda a controlar el peso y tonificar los músculos.

Taichí

El taichí es un arte marcial originario de China ideal para la salud física y mental ya que combina movimiento y relajación. La denominada ‘meditación en movimiento’ es ideal y recomendable para personas de todas las edades, especialmente para entrenar el equilibrio.

Entrenamiento de fuerza

No confundir con exigentes rutinas de gimnasio. Una vez más, Harvard aboga por una actividad moderada encaminada a tonificar la musculatura, no a desarrollarla. Porque si no se usan los músculos perderán su fuerza con el tiempo.

Ejercicios Kegel

Quizá no sea el tipo de ejercicio físico que manifieste a través de la apariencia, pero su importancia está más que contrastada porque los ejercicios de Kegel o ejercicios de contracción del músculo pubocoxígeo sirven para fortalecer los músculos pélvicos y prevenir aspectos como la incontinencia, ayudar a la hora del parto o mejorar las relaciones sexuales.