Perder peso es posible cambiando de hábitos cada dos semanas
En lugar de quitar alimentos, añade otros; modifica los horarios de las comidas; come más despacio; busca una acción que te aporte bienestar cada dos semanas...
Listas de alimentos, pesarlos, dietistista, dieta estricta, ejercicio a diario... cuando nada te motiva y todo te da pereza, tal vez lo que necesites sea cambiar de hábitos cada dos semanas. No tienen por qué ser sólo de ejercicio o dieta, sino algo que te aporte bienestar.
Porque cuando tu cabeza está bien, cuando tu mente está por el cambio, está feliz, está tranquila, todo fluye y va a mejor. El método que propone el entrenador de Freeletics John Francis aboga por disfrutar de unos hábitos saludables.
El poder del hábito
"Los hábitos son lo único que te impiden comer más sano y lograr tus objetivos de composición corporal. Eliminar los viejos hábitos e intercambiarlos por patrones nuevos, saludables y conscientes requiere una disciplina constante", cuenta.
"Sólo se requiere una gran autodisciplina para que una acción se convierta en un hábito. Una vez el nuevo comportamiento se convierte en hábito, hace falta menos disciplina para mantenerlo. Tus acciones se volverán automáticas", afirma.
Por eso la clave está en "céntrate en un solo hábito cada dos semanas. Un hábito que afecte en gran medida al peso y al bienestar. Algo que te aporte resultados. Un hábito que complemente tus objetivos", insiste. Si es pasear, si es comprar en la frutería, si es cocinar al horno... Un gesto.
Pequeñas acciones con grandes resultados
¿Qué comida puedes mejorar? ¿El desayuno rápido? ¿La cena precocinada y con ingredientes procesados que metes en el microondas y está lista en diez minutos? Piensa en una forma para hacer al menos una de esas comidas un poco más saludable.
"Digamos que comes algo dulce con gran cantidad de hidratos de carbono por la mañana y luego te sientes inquieto, perezoso y cansado. Intenta cambiarlo por un desayuno con un alto contenido de proteínas con menos hidratos de carbono y con un poco más de grasa. Pruébalo para que veas como funciona. Si te gusta complacerte con un postre en la cena, busca una alternativa que te ofrezca la misma sensación de recompensa y de satisfacción. Por ejemplo, un paseo de 10 minutos después de tu última comida del día o ver tu programa de televisión favorito con una rica taza de té", aconseja el entrenador.
Tres gestos que lo pueden cambiar todo
- En vez de sustituir alimentos, también puedes añadir otros. Esto tiende a ser mucho más fácil. Cuando empiezas una dieta nueva, en vez de reducir, restringir o prohibir algo sabroso y poco saludable, añade algo. Puedes incluso tomarte una pieza de fruta después de comer o añadir alimentos con más proteínas en el desayuno.
- No solo necesitas mejorar la comida que pones en la mesa. También, debes prestar atención a tu forma de comer. Mastica más; las personas delgadas mastican hasta 45 veces.
- Come despacio y para cuando estés lleno al 80 %, la sensación de saciedad se activa unos 15 - 20 minutos después de dar el primer bocado. No tengas prisa.
Te recomendamos en Deporte y Vida
- DEPORTE Y SALUD Elvira Sastre a Jon Kortajarena: "Consumir responsablemente aporta calma mental"
- REPSOL ¿A qué hora debes poner el despertador para levantarte de buen humor? Descubre el secreto del sueño
- DEPORTE Y SALUD La lesión de Varane que le impedirá jugar la semifinal contra el Chelsea
- SALUD Y DEPORTE Rope Training: ¿en qué consiste y cuáles son sus beneficios?
- SALUD Espididol: ¿cómo actúa y en qué consisten sus beneficios?
- DEPORTE Y SALUD ¿Qué síntomas puede causar el citomegalovirus que contrajo Álvaro Morata?
