Deporte y Vida

PSICOLOGÍA

Cómo afrontar la fobia a volar: un miedo abrumador e incapacitante

fobia a volar, miedo, psicología, salud

as.com

Ya sea por motivos laborales o de ocio, millones de personas cogen un vuelo todos los días y deben enfrentarse, en muchos casos, a una terrible sensación de pánico que puede afrontarse desde la psicoterapia.

Es difícil cuantificar cuántos vuelos se producen al día, pero se estima que pueden llegar a los 100.000. Lo que supone que al año se superan los 35 millones de vuelos. Pero son muchos los pasajeros que viven con verdadero pánico el momento de subirse a un avión a pesar de que, en muchas circunstancias, no tienen más remedio.

En España, según datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística, entre un 5 y un 6% de la población tiene fobia a volar, lo que supone que más de 2,5 millones de personas sufren este tipo de trastorno, aunque no hay que confundir la desconfianza o desasosiego propios de coger un avión con tener fobia a volar.

Hay que diferenciar entre el recelo que puede producir viajar en avión y una fobia a volar, que constituye un trastorno psicológico tipificado en los manuales de diagnóstico dentro del grupo de las llamadas ‘fobias simples’, uno de los trastornos de ansiedad más frecuentes”, explica Pedro Adrados, psicólogo clínico del Hospital Vithas Nuestra Señora de América de Madrid.

La diferencia estriba en el grado de amenaza con el que se vive el solo hecho de pensar en coger un avión y la incapacidad e interferencia que provoca ese estado de alerta en la vida diaria de esa persona”, añade el especialista, que distingue entre quienes temen que suceda un accidente o un fallo técnico del aparato durante el trayecto o quienes temen la posibilidad de sufrir un ataque de ansiedad en pleno vuelo.

Por ello, según explica el psicólogo clínico, “los profesionales buscamos formas de manejar el miedo que no pasen por la evitación conductual, que contemplen la expresión y verbalización de ese estado emocional displancentero y que relativicen y desdramaticen la vivencia de amenaza”.

Cómo afrontar la fobia a volar

  • Cuando el miedo es demasiado abrumador e incapacitante, el psicólogo ayudará a entender la ansiedad y cómo afrontarla.
  • La técnica de exposición es uno de los recursos que se utilizan, pero debe estar supervisada por un profesional realizarse de forma segura, controlada y gradual.
  • Mediante el aprendizaje de técnicas que ayuden a disminuir la activación neurovegetativa propia de la ansiedad (hiperventilación, taquicardia, sudoración, presión torácica, etc.).
  • Suelen ser técnicas de relajación (respiraciones abdominales, Jacobson, Schultz) y meditación (mindfulness, yoga, etc.).

Algunas técnicas y trucos

  • Es importante el aprendizaje de técnicas que eviten la expectación ansiosa, como pueden ser los presagios pesimistas. Debemos identificar estos pensamientos intrusivos y no concederles importancia para que no se conviertan en una carga.
  • El estado de alerta o hipervigilancia en el que se encuentra el paciente fóbico tampoco ayuda. Es necesario evitar interpretar cada señal como premonitoria. Debemos anticiparnos y buscar estrategias de distracción: leer, escuchar música, ver una película o si podemos, intentar dormir.
  • Normalizar nuestros miedos y no sentirnos ‘bichos raros’, intentando relativizarlos y compartirlos con amigos, acompañantes o la tripulación.

En algunos casos, también se recurre al uso de fármacos, pero deben formar parte de un tratamiento prescrito y supervisado por profesionales. “A nivel farmacológico se pueden prescribir betabloqueantes o sedantes (benzodiacepinas), siempre y cuando sea pautado por un psiquiatra, que supervisará la evolución del tratamiento junto con el psicólogo”, concluye el doctor Adrados.