Deporte y Vida

CAMBIO DE CALZADO

Cuidado con el cambio de calzado para evitar lesiones

chanclas verano

Zara

Ahora que llega la primavera te quitas los calcetines y salen las primeras rozaduras; te contamos las claves del calzado de verano para evitar lesiones.

Hay leyenda urbana, o campestre, que dice que llega la primavera cuando el primer calzado de verano que te pones te hace rozaduras. No se sabe si son las ganas que tienes de quitarte las botas y los calcetines, o es que el calzado no es el adecuado.

Aunque también influye la fricción, el material del que esté hecho... Y es que ahí reside la clave. Hidratar la piel es fundamental, pero también que el interior de piel del calzado esté hidratado y sea de calidad. Para intentar evitar las rozaduras, ampollas, y demás problemas con el calzado de verano, te vamos a dar las claves en las que debes fijarte para evitar lesiones.

Cómo debe ser el calzado de verano

Unas sandalias con una buena base permiten una mejor ergonomía.

En invierno llevamos el pie completamente sujeto, el tobillo, incluso con botas de caña alta, o media, la articulación está perfectamente sujeta. Un peligro del calzado de verano es que no agarra bien, con las consiguiente lesiones de tobillo e incluso rodilla que pueden ocurrir.

Si sales además de alguna lesión será un verdadero problema qué calzado elegir, por lo que te vamos a dar las claves para que no sea tan difiícil. Y, afortunadamente, las tendencias han cambiado tanto que las opciones son múltiples.

-evita el calzado plano por completo, puede que te parezca ideal una sandalia plana absolutamente, pero es perjudicial para tu pisada, el tobillo y la rodilla y, por ende, la cadera. Sí, incluso tu espalda se puede ver perjudicada. No sólo te puede afectar al puente del pie, sino que el impacto no hará sino crearte malestar.

-es fundamental que la suela amortigüe, que tenga una base, sobre todo de piel, o tejido de algodón en verano, para que el pie respire y no haga rozaduras. Además, de ser materiales que se adaptan a la perfección a la morfología del pie.

-evita el plástico, por muy barato que sea un calzado, el plástico no deja respirar al pie, roza, pudiendo hacer heridas, y con el calor se calentará muchísimo por lo que el pie se calentará y recalentará. No ayuda tampoco el asfalto. Definitavamente, no.

-las chanclas de dedo, el típico enganche para el dedo gordo procura que sea de un material natural. Madera, tela, algodón, piel... el plástico es realmente perjudicial. Además que este tipo de calzado, por muy cómodo que parezca, a la larga perjudica toda la anatomía del pie. Es fundamental que los niños peqeños no lleven este calzado para evitar futuras deformaciones.

-deportivas de verano, sí, hay una gran variedad de deportivas, materiales más ligeros, calzado transpirable, que permitirá pasar un buen verano sin necesidad de sufrir por los pies, que son un verdadero problema en gran parte de la población con el cambio de calzado.

-asegúrate que sea tu talla, no hay nada peor para tu pie que el talón se salga, creando durezas. Y si tu pie es más ancho, te hará de la misma manera rozaduras. Si además, la suela es tremendamente fina, irás rozando el suelo, con lo perjudicial y sucio que eso es.

Preguntamos para Deporte y Vida al podólogo Juan Antonio Rodríguez, "el pie siempre tiene que ir lo más sujeto posible para mantener una alineamiento osteoarticular correcto y de esta manera prevenir futuras lesiones. En época estival, hay mayor afluencia de pacientes en consulta con problemas derivados de un mal calzado típicos de verano, como por ejemplo chanclas o zapatillas de verano”, afirma.

Puede que te cueste más encontrar un buen calzado, pero los hay en todas las marcas, modelos, colores, sólo debes asegurarte, probar y cuidar tus pies, claves en tu cuerpo aunque no se les haga caso. No olvides empezar a hidratar los pies antes de acostarte aunque sea, para que las durezas típicas del verano no aparezcan antes de tiempo. Sino, la próxima vez que vayas en unas escaleras mécanicas y veas a la gente en chanclas, fíjate en la variedad de durezas que verás.