Deporte y Vida

TABAQUISMO

Hawái pretende prohibir la venta de tabaco… a menores de 100 años

tabaco, salud, enfermedades cardiovasculares, cáncer, dejar de fumar, Hawái, EEUU

as.com

El estado norteamericano plantea un plan progresivo que comenzaría en 2020 con la prohibición de comprar tabaco a los menores de 30 años: en 2024 solo los centenarios podrían fumar.

Guerra abierta al tabaco en Hawái. El estado norteamericano pretende abanderar una medida pionera para combatir uno de los hábitos más perniciosos que existen y que causa al año millones de muertes en todo el mundo. Así, en 2020 la edad mínima para comprar tabaco será 30 años, que irá aumentando paulatinamente para situarse en 40 años en 2021, en 50 años en 2022 y en 60 años en 2023, hasta alcanzar la prohibición de comprar tabaco a los menores de 100 años en 2024.

“Es una medida que tendrá un recorrido difícil pero es un primer paso firme que hay que tomar”, asegura en The Washington Post la congresista republicana Cynthia Thielen, una de las impulsoras de este proyecto legislativo denominado H.B. 1509. De hecho, no es la primera vez que Hawái se erige en promotor de medidas altamente restrictivas ya que se convirtió en el primer territorio de EEUU en prohibir su venta a los menores de 21 años.

Según recoge el borrador del proyecto, “los cigarrillos son los artefactos más mortíferos en la historia de la humanidad ya que el tabaco es responsable del mayor número de enfermedades prevenibles, muerte y discapacidad que cualquier otro elemento que afecte a la salud".

Apoyo unánime para salvar a la población

Además, a pesar de que se prevén dificultades en el camino para sacarla adelante, la medida cuenta con el amplio apoyo de Republicanos y Demócratas por lo que no se puede descartar en absoluto su aprobación. De hecho, otros de los impulsores de la reforma, el demócrata Richard Creagan, mostró su apoyo en el Hawaii Tribune Herald.

"Básicamente, hay una parte de la población que es muy adicta al tabaco y que, en mi opnión, se encuentra esclavizada por una industria perversa, que ofrece un producto a sabiendas de que es altamente letal. El estado está obligado a proteger la salud pública", concluye Creagan.