Deporte y Vida

Evita lo peor, te contamos cómo salvar a un niño en las piscinas

VERANO

Evita lo peor, te contamos cómo salvar a un niño en las piscinas

Evita lo peor, te contamos cómo salvar a un niño en las piscinas

CAIB - Archivo

EUROPA PRESS

Los ahogamientos, por desgracia, son la tónica en cuento llega el verano. Te contamos cómo debes reaccionar para salvar la vida del menor y evitar sustos innecesarios.

La noticia del fallecimiento por ahogamiento del bebé de 19 meses del campeón olímpico de esquí Bode Miller ha hecho saltar nuevamente las alarmas. Y es que los niños pequeños y el verano son una combinación muy complicada si hay además una piscina por medio.

Extremar la precaución a veces no es suficiente, por eso tener la información más precisa y completa se hace necesario. Preguntamos a Germán Díaz Ureña, profesor de Entrenamiento Deportivo de la Universidad Europea y autor del libro “Cómo nadar bien”.

¿Qué hacemos para vigilar a los niños en las piscinas familiares?

La mayoría de los ahogamientos en verano suceden en menores. Por este motivo es necesario realizar un programa de enseñanza de la natación adecuado. Este es el elemento de prevención más importante, asegurarnos de que nuestros niños saben nadar.

Ahora bien, aunque se haya realizado dicho programa de natación, es necesario no dejar la vigilancia de los niños en manos de los socorristas. Debemos ser nosotros los que controlemos a nuestros niños. Estos son los elementos más importantes para prevenir un ahogamiento.

Los niños son profesionales del escape y las situaciones complicadas, en unos segundos todo cambia, ¿qué podemos hacer?

A pesar de seguir todas las recomendaciones de prevención, podemos encontrarnos con algún percance en el agua. Si esto sucede y nos encontramos con algún ahogado, debemos seguir las recomendaciones propuestas por los expertos.

Qué hacer ante un niño que se está ahogando

-Lo primero que hay que hacer es avisar a los socorristas de lo que ha pasado.

-Luego, valorar la situación y ver si somos capaces de intervenir sin riesgo para nuestra integridad.

-Si no somos capaces, mejor esperar a que llegue ayuda.

-Si somos capaces, debemos sacar al accidentado y comprobar si está consciente (llamarle por su nombre, darle un toque en el hombro, etc.).

-Si no está consciente, debemos avisar al 112 antes de intentar hacer nada.

-Después de avisar, debemos abrir las vías aéreas para facilitarle que pueda respirar.

-Si aun así no respira, debemos realizar cinco insuflaciones de un segundo de duración de tiempo y comprobar si tiene pulso.

-Si no tuviese pulso, deberíamos comenzar con el masaje cardiaco intercalando insuflaciones con compresiones torácicas.

-Para poder hacer esto en condiciones seguras es necesario tener una formación adecuada, ya que un masaje poco profundo puede no tener efecto positivo mientras que un masaje demasiado profundo puede tener efectos negativos.

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