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SALUD

Tres cosas que el vello púbico está diciendo de tu salud

Mujer joven llevándose las manos a la cabeza, preocupada

¿Notas esa zona cada vez más despoblada? ¿O por el contrario, más densa? ¿Te depilas? El vello íntimo puede darte información sobre trastornos y dolencias
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Mucho se ha hablado de las tendencias en depilación de la zona íntima, o de las diferentes técnicas para llevarlas a cabo. También se ha debatido sobre qué opción es la más higiénica y sobre la importancia de esta barrera natural ante infecciones y bacterias. Pero, a pesar de las discusiones sobre la longitud y la forma que tiene que tener el vello y su papel principal o secundario, pocos se han parado a pensar qué información puede darnos sobre diversos problemas de salud. Y sí, el vello púbico puede ser el indicador de trastornos diversos y enfermedades.

1. Despoblado: te estás haciendo mayor

Vale, la edad no es una enfermedad y no es necesario que el vello púbico te recuerde los años que has cumplido. Pero, sobre todo las mujeres al alcanzar la menopausia, sufren cambios en su vello íntimo. Uno de ellos es la pérdida de densidad pliosa, que David Muñoz, director médico de la clínica Corporación Capilar, atribuye a tres causas: “En primer lugar disminuye la capacidad regenerativa de las células. También se pierde vascularización por lo que el aporte de oxígeno al lecho capilar es menor. Y en tercer lugar, aumentan los niveles androgénicos”. En esa fase de la vida, disminuyen los niveles de estrógenos, que estaría relacionado directamente con el déficit de vascularización de los tejidos. Y ahí no acaba la cosa: igual que el cabello se vuelve canoso, el vello, por la pérdida de melanina, sigue el mismo proceso.

2. Aumento: posibles desequilibros hormonales

Los desequilibrios hormonales son peligrosos. Pueden afectar a nuestro cuerpo de diversas formas, ya que las hormonas participan activamente en muchos procesos del organismo. Un desajuste de estas puede ser la causante de un mayor nivel de cansancio, aumento de peso, cambios de humor o el crecimiento de una excesiva cantidad de vello. El ovario poliquístico, por ejemplo, “provoca un aumento de los niveles de testosterona en la mujer, haciendo aparecer vello en zonas típicamente masculinas; como en la cara, brazos, línea alba, aureolas... además del pubis”, recuerda David Muñoz. También algunos medicamentos o enfermedades, pueden hacer crecer vello de forma masiva en la zona púbica. Si esto ocurre, hay que acudir al especialista para que identifique el problema a tratar.

3. Depilado: aumenta el riesgo de contagios e inflamación

La depilación en la zona íntima ha protagonizado decenas de leyendas urbanas y debates no resueltos. Aunque no hay una opinión unánime al respecto, un estudio reciente de la Universidad de California (EEUU) echa más leña al fuego: afirma que aquellas personas que rasuran o recortan su vello púbico tienen un 80% más de posibilidades de contagiarse de una enfermedad de transmisión sexual. Además, como sostiene David Muñoz, el vello supone una barrera en una zona que puede entrar en contacto fácilmente con ciertos agentes agresores. Por eso, a la hora de la depilación, hay que hacerlo con precaución. Evitar los pequeños cortes, que pueden facilitar la trasmisión de ETS y prestar atención a la foliculitis o pelos enquistados. “En estos casos, la depilación láser se convierte en la alternativa por excelencia”, recalca Muñoz. "Con una correcta higiene, no supone ninguna amenaza la moda actual de depilación”.

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