LA RUTA DEL TOUR

Ugrumov, mejor solo que mal acompañado

En tres días de inspiración y de buenas piernas, el letón consiguió remontar 8:29 minutos a Indurain en el Tour. Antes compartieron podio en el Giro.

0
Ugrumov, mejor solo que mal acompañado
Pascal Rondeau Getty Images

Esa mañana, en la salida, Piotr Ugrumov saludó con frialdad a Nelson Rodríguez. "Le felicité por su triunfo y punto", explicó luego a los medios de comunicación. El letón todavía estaba escocido por lo acontecido el día anterior en Val Thorens, cuando el colombiano no le dio ningún relevo y después le remachó en la meta. "Piano, piano, que no voy bien", le iba diciendo Cacaíto durante la subida en una estrategia de engaño y desgaste, mientras Ugrumov apretaba sin éxito para deshacerse de esa lapa que se había pegado a su rueda. "Si uno de mis ciclistas hubiera corrido como Rodríguez, me daría vergüenza", dijo Emmanuele Bombini, el director del Gewiss. La indignación invadía al equipo italiano.

Un día después, Ugrumov partió dispuesto a que no se repitiera la historia en otra etapa alpina, entre Moutiers y Cluses. El letón saltó en la Croix-Fry para atrapar a Arturas Kasputis, a quien abandonó luego en las primeras rampas de la Colombière para rodar solo, camino de la victoria, durante los 31 kilómetros finales. El ciclista de Riga ganó con 2:39 minutos sobre Miguel Indurain y se aupó al tercer peldaño provisional del podio. "La victoria de Rodríguez en Val Thorens me decepcionó tanto que esta mañana salí pensando en fugarme en solitario para asegurarme el triunfo sin que nadie aprovechara mi trabajo", reconoció en la rueda de prensa.

La racha no acabó ahí. Ugrumov exprimió su estado de forma también al día siguiente para conquistar la cronoescalada de 47,5 kilómetros entre Cluses y Morzine Avoriaz por 3:16 sobre Indurain, que prefirió "no arriesgar" bajo la lluvia para conservar el maillot amarillo a dos jornadas de París. El letón había dado otro salto para encaramarse al segundo escalón. En tres días de inspiración y de buenas piernas, Ugrumov había remontado 8:29 minutos, con dos victorias de etapa que sólo Cacaíto impidió que fueran tres, y había pasado de la novena a la segunda plaza, que conservó hasta el final en aquel Tour de Francia de 1994, el cuarto de Miguel.

Indurain ya había compartido antes podio con Ugrumov en una grande, en el Giro de Italia de 1993. El letón puso contra las cuerdas al español en la penúltima etapa, en el Santuario de Oropa, donde le recortó 36 segundos con un ataque a cinco kilómetros, que Miguel no pudo neutralizar después de haber respondido a otras dos andanadas anteriores, para quedarse a 58" de la maglia rosa. Sin duda, a Ugrumov se le daban bien los últimos días de carrera.