GIRO DE ITALIA

La nieve pone en jaque la gran semana del Giro de Italia

La nieve acumulada en el Stelvio y el'Agnello podrían impedir el paso de la carrera por estas cimas de los Alpes. La organización trabaja en recorridos alternativos.

Steven Kruijswijk, tras su caída en el descenso del Colle dell'Agnello en el Giro de Italia 2016.
LUK BENIES AFP

La celebración del Giro de Italia en el mes de octubre podría provocar una serie de contratiempos a la Corsa Rosa en la última semana de competición. Las nevadas ya han empezado a hacer acto de presencia en algunas cimas de los Alpes que están incluidas en la última semana del recorrido del Giro y que ahora podrían ser anuladas por la gran cantidad de nieve acumulada.

Las primeras dudas llegan con la celebración de 18ª etapa, de 207 kilómetros entre Pinzolo y Laghi di Cancano, donde se ascenderá a Campo Carlo Magno, Passo Castrini y el Passo dello Stelvio antes de la subida final a Torri di Fraile antes de la línea de meta. Preocupa la posibilidad de que caiga una nevada en el Stelvio, Cima Coppi de esta edición con sus 2.758 metros, aunque de momento la organización mantiene la subida según estaba previsto.

Más preocupación genera la celebración de la penúltima etapa del recorrido, una gran jornada de montaña de 198 kilómetros entre Alba y la llegada en alto a Sestriere con las subidas al Colle dell'Agnello, que coronarán a 2.744 metros, y el Col d'Izoard, a 2.360, además de Montgenevre, antes de la subida final a Sestriere.

En el caso de que no se pudiera ascender al Agnello y, por consiguiente, tampoco al Izoard, la organización ya trabaja en un plan B, según informa el diario Eco del Chisone: llevar la carrera al Colle delle Finestre, una de las cimas míticas en los últimos años y donde Chris Froome rompió la carrera en 2018, antes de encadenar la subida final a Sestriere. Sin embargo, las autoridades locales ya le han comentado a RCS que no tienen tiempo para arreglar el tramo de sterrato presente en los ocho kilómetros finales de la subida a la Finestre.

Eco del Chisone también informa de que el Giro está barajando un nuevo Plan B que consistiría en una etapa con buena parte del recorrido picando hacia arriba camino de Sestriere y hacer un circuito para realizar una segunda pasada definitiva por Sestriere. Habrá que esperar para ver si el tiempo da una tregua y permite a los aficionados disfrutar de las subidas a dos de los grandes colosos del Giro de Italia en la última semana de la carrera.