CICLISMO | TITAN DESERT

Purito, del asfalto a las dunas de la Titan Desert

Titan Desert

FRANCK FIFE

AFP

A sus 39 años, tras una larga trayectoria profesional en ciclismo en ruta, sufre como uno más en Marruecos, donde se corre el 'Dakar del mountain bike'.

Joaquim Purito Rodríguez está, a sus 39 años, viviendo una nueva vida en el mountain bike. Durante su larga trayectoria como profesional, desde 2001 a 2016, logró 45 victorias, entre ellas catorce etapas en grandes vueltas (9 en la Vuelta, 3 en el Tour y 2 en el Giro), dos monumentos (ambos en Lombardía) y fue tres veces número uno del ranking de la UCI (2010, 2012 y 2013). Tras dejar el ciclismo al final de la temporada 2016, Purito mata el gusanillo en esta disciplina. 

"Dejé la competición, pero sigo montando mucho. Eso sí, ahora puedo tener una vida más familiar. Después de tantos años, esto es lo que quería". Empezó con la Cape Epic (2017) en Sudáfrica, y no ha parado. La Andalucia Bike Race, la Costa Blanca, la Vuelta a Ibiza… todas están en el calendario de Joaquim, que ahora se encuentra en Marruecos disputando la Titan Desert (28 abril al 3 de mayo). Esta carrera, que atraviesa buena parte del desierto del Sáhara en Marruecos, transcurre sobre dunas y a altas temperaturas (40º). Junto a Purito, participan otros exciclistas como Haimar Zubeldia (7º), Abraham Olano o Sylvain Chavanel. En total, 675 corredores, nuevo récord en las 14º ediciones disputadas hasta la fecha.

Los corredores hacen noche en jaimas como las de la imagen.

"El mountain bike engancha bastante. Lo bueno para nosotros, como venimos de la ruta, es que no disponemos de tiempos anteriores, y eso hace que todo sea más fácil, con menos presión. Ahora en carretera, después de todos los años que estuve y lo que conseguí, me costaría mucho más volver a competir, pero aquí todo es un mundo nuevo y hay gente que me está enseñando. Es como si empezara otra vez", afirma.

Esta es la primera vez que Purito compite en la Titan, "a la que ha venido a disfrutar y, especialmente, a aprender". Si alguno no le creía, lo dejó claro tras la primera etapa, donde perdió más de una hora y se despidió de sus opciones en la clasificación general. "Es una carrera muy dura, con viento y muchas dunas, donde la navegación es clave. Voy fuerte en zonas en las que pienso que estoy recuperando terreno a los que tengo por delante, y para nada. Si no te orientas bien, pierdes seguro", relata.

A veces la carrera atraviesa pueblos abandonados en el desierto.

 Purito ya tiene equipo propio de mountain bike, La Purito-Andbank, "que ahora se encuentra dando sus primeros pasos pero que en un futuro cercano espero que tenga una presencia cada vez mayor". Mientras, él sigue disfrutando de su nueva, y a veces dura, vida.