Virtus Bologna
80
Frutti Extra Bursaspor
67
Finalizado

EUROCUP | VIRTUS BOLONIA-FRUTTI EXTRA BURSASPOR

La Virtus Bolona gana la Eurocup: jugará la próxima Euroliga

El equipo italiano de Sergio Scariolo doblega en la final al Frutti Extra Bursaspor. Milos Teodosic fue designado como MVP con 21 puntos.

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La Virtus Bolona gana la Eurocup: jugará la próxima Euroliga
Rodolfo Molina Euroleague Basketball via Getty

Catorce años después, la Virtus Bolonia volverá a disputar la Euroliga tras ganar en la final de la Eurocup al Frutti Extra Bursaspor turco (80-67), la gran revelación en el playoff de la segunda competición continental. Es su sexto título continental. Y lo hace tras seis años de vértigo, en el que ha tenido que volver a renacer: de descender a Segunda en 2016 a codearse con la élite del baloncesto europeo tras conquistar la Champions FIBA en 2019, la Lega en 2021 y esta Eurocup en 2022.

Ganar este torneo y alcanzar la Euroliga era el objetivo, único y no debatible para la Virtus. Ya lo era la pasada temporada, cuando se quedaron a un paso, en semifinales, tras caer frente al Unics Kazán ruso. Un falló era aceptable. Dos no. Y Bolonia retocó lo que vio más flojo en una plantilla superlativa que unió a mitad de temporada a los Teodosic, Belinelli, Sampson y compañía a Shengelia y Hackett tras su liberación del CSKA por la invasión de Ucrania por parte de Rusia.

Lo principal, el banquillo: salió Aleksander Djordjevic dirección Estambul (Fenerbahçe) y aterrizó un hombre de la tierra, Sergio Scariolo. El italiano, seleccionador de España (siete medallas, cuatro oros), permitió diversos lapsus en la fase de grupos con 7 derrotas en 18 partidos, pero no en estos tramposos playoffs a un solo encuentro que se han llevado por delante al Joventut y al Partizán de Belgrado, dos de los grandes candidatos, a las primeras de cambio.

Tampoco iba a permitirlos en una final que la Virtus dominó por completo en la primera parte, con una máxima de +15 (40-25), y que se embarró en la segunda por un Bursaspor que no quería rendirse después de unas rondas finales en las que han sido auténticamente asombroso: los turcos se han cargado al Partizán, al Cedevita y al Andorra para llegar a la final después de acabar la fase de grupos como séptimos con un balance de 8-10 y el cuarto peor porcentaje (44,4%) de los 16 clasificados. Sin embargo, el sueño tocó a su fin ante el MVP Milos Teodosic.

Teodosic dominador

El base serbio arrancó con una superioridad absoluta. Él controlaba, él anotaba: 8 de sus 21 puntos (15 de valoración) llegaron en los primeros tres minutos del duelo. Mario Belinelli cogió el testigo con 7 tantos seguidos para cerrar el acto inicial con 25-12. El Bursaspor no encontraba respuesta. Sumaba pérdidas y pocos tiros por la defensa elástica y agresiva de su rival. Todo era a espasmos, controlados por los italianos, que vieron como Needham, una de las grandes estrellas del Frutti Extra, se sentaba en el segundo cuarto con cuatro faltas y solo seis minutos jugados. Castigo duro y 15 abajo (40-25) de manos de un Sampson que se hacía muy grande en la zona.

La segunda parte fue otra historia. Los de Scariolo no tenían todo el control y los Dusan Alimpijevic rascaron. Poco a poco. Su primer intento de abordaje (52-43) fue repelido por dos triples de Teodosic seguidos (58-43). No se amedrentaron y remaron hasta ponerse a solo 5 (64-59) con Bitim y Dudzinski de estiletes… pero no llegaron más lejos por un pobre 6 de 25 desde el triple (en cada partido del playoff habían superado la decena) y por los golpes de Belinelli y un Jaiteh que se hizo con el control de la pintura e hizo ocho puntos en cuatro minutos (del 34 al 38). Italia tendrá a su segundo representante en la Euroliga y un sonriente Scariolo un nuevo título en su palmarés.