LOS ANGELES LAKERS

Marc Gasol: "Mover a mi familia de nuevo no era lo ideal"

El pívot catalán habla sobre su situación. Según explica, su esposa e hijos fueron el principal motivo para mantenerse en Los Ángeles tras la llegada de Drummond.

Los Lakers serán una de las franquicias con más trabajo este verano. Una temporada marcada por las lesiones y los contratiempos inesperados les ha llevado a perder un trono que, a principio de temporada, parecía muy bien amarrado. Phoenix Suns, haciendo valer todo su potencial (que es mucho), pero también sacando partido de la situación, eliminó a los angelinos y ya está en las semifinales de la Conferencia Oeste. Rob Pelinka, por su parte, tiene un arduo trabajo por delante. Con LeBron James en el equipo, la obligación de ganar existe siempre. Con los 36 años de la estrella, la urgencia inmediata crece exponencialmente. Dennis Schröder será uno de los principales nombres propios en las próximas semanas, pero también Andre Drummond o Marc Gasol. El jugador español, por primera vez en toda su carrera, ha terminado la temporada siendo suplente. En algunos momentos, incluso, sin minutos o con presencia residual en los partidos. Tanto él como la franquicia, con muchas opciones en las posiciones interiores, deberán tomar una decisión, a pesar del año restante de contrato. Andre será agente libre en verano, pero Frank Vogel ha hablado en términos de renovación, y Montrezl Harrell cuenta con una opción de jugador de 9,7 millones de dólares a su disposición.

Por lo tanto, el futuro del pívot catalán está en el aire. Al igual que el rey, tiene 36 años y, con esta, acaba de terminar su 13ª temporada en la NBA. No ha sido sencilla. Especialmente, tras la llegada del propio Drummond. Sobre ella, en declaraciones recogidas por el periodista Harrison Faigen, especializado en los Lakers, ha hablado recientemente. En ellas, incluso, llega a afirmar que, en otras circunstancias, la situación podría haber provocado su salida de la franquicia angelina (se especuló con el buyout); ahora, sin embargo, debe tener en cuenta otros frentes más allá del deportivo, como la familia. "Hay diferentes aspectos en la vida, como el profesional y la posibilidad de jugar con LeBron y Anthony Davis. No necesitaba que nadie me explicara qué es ser un tercer pívot. Sabía que siempre tenemos la carta de AD jugando como cinco, o incluso de LeBron jugando de interior. Entonces, una vez que tienes a dos jugadores delante de ti, ya eres el tercer pívot. Luego, realmente eres como el quinto en la posición; pero no necesitaba que nadie me explicara eso. Lo entendí... Pero también está el aspecto familiar. Mis hijos van a la escuela aquí. Mi esposa estaba feliz aquí. Mover a mi familia de nuevo no era lo ideal para mí en ese momento. Tal vez sin familia y con 10 años menos hubiera elegido de otra manera. Pero realmente quería quedarme aquí, quería contribuir, quería ayudar a los compañeros", explica.

Gasol empezó la temporada siendo titular indiscutible. Junto a LeBron, incluso, llegó a formar la pareja más productiva de la competición. La situación, sin embargo, se empezó a truncar. Como la de los púrpura y oro en general. Más allá de las lesiones de las dos estrellas principales, a nivel individual, el pívot tuvo que hacer frente al coronavirus, con graves efectos sobre su cuerpo, y a muchas voces que demandaban más números en su casillero particular. Ha seguido siendo uno de esos jugadores que hacen mejores a sus compañeros, con esa capacidad de distribución desde el interior que tanto ha desarrollado en los últimos tiempos, pero los registros han sido los peores de su carrera NBA: 5 puntos, 4,1 rebotes y 2,1 asistencias por partido en temporada regular y 6+4+2 en playoffs. Con la llegada de Drummond, tuvo que asumir, no sin hacer notar su malestar, el nuevo rol y, según explica, se refugió en otros papeles que también ostenta dentro de la dinámica del equipo. "Me estaba divirtiendo mucho trabajando con los jóvenes, con Kostas, Devontae, Zo... también disfrutaba haciendo eso. En el momento en que no jugaba mucho, trabajar con ellos era algo que disfrutaba", asegura.

Actualmente, le queda un año más de contrato con la franquicia angelina. Tras conseguir el anillo en Toronto, aceptó el mínimo de veterano en Los Ángeles, pero, en la negociación, exigió un segundo año de contrato que fue concedido. 2,6 millones garantizados que, si no hay movimientos, percibirá la próxima campaña. Sobre la presente, muestra su sorpresa por los resultados cosechados: "Cuando se reparten cartas que no te gustan, no puedes pedir que se vuelvan a repartir. Simplemente juegas con ellas lo mejor que puedes. Traté de ser tan positivo como pude y, simplemente, continué hacia adelante. Jugué un poco más, pero no terminó como deseábamos. Para ser honesto, no imaginé que esta temporada terminara con un sexto partido en casa. No lo vi venir", confiesa. De rumor en rumor, entre los que también se señala al Barcelona como posible destino, ya apunta a los Juegos Olímpicos, su regreso a la selección tras el brillante Mundial de 2019. El escenario perfecto para reivindicarse y agrandar su leyenda, que ya es mayúscula.