DALLAS MAVERICKS

Las técnicas a Doncic acarrean un problema para los Mavericks

Luka Doncic está a que le señalen una técnica más de que sea sancionado con un partido sin jugar. Podría ocurrir en el momento más delicado.

Luka Doncic, en su tercera temporada en la NBA, está encontrando un hueso duro de roer en los árbitros, que no están tolerando sus continuas protestas y han puesto en un brete tanto al jugador como a su equipo en el momento más definitorio de la campaña. A punto de entrar en la fase decisiva, la que da opción de seguir luchando por el título o de caer eliminado, al esloveno se le ha puesto un nubarrón encima de la cabeza: podría perderse un partido por sanción próximamente

La expulsión ante del pasado domingo por la noche ante los Kings significó sumar dos técnicas más a la cuenta. Está en quince. Con una más señalada se tendrá que perder el siguiente encuentro de forma automática. Y ya le rebajaron la condena anteriormente, si no lo tendría que haber cumplido ya. 

Dallas Mavericks se está jugando mucho en los compromisos de estas dos semanas. Depende de dónde caiga en la clasificación cuando se dé por cerrada la fase regular, puede jugar más o menos partido y clasificarse o no de manera directa. Todo eso son compromisos y el equipo depende de él en una medida enorme, como se ha comprobado una y otra vez este año. La presencia es imprescindible, valga la redundancia, y la sanción puede llegar en un momento crítico

"No os preocupéis, que no me van a señalar ninguna más", dijo ante los periodistas tras su expulsión ante Sacramento. 

El precedente más fatalista en este aspecto no es muy lejano. En las Finales de 2016 a Draymond Green se le aplicó el partido en el quinto, con los Warriors en ventaja de 3-1 y a una sola victoria de un título que al final se fue a parar a los Cavaliers de LeBron James, el que forzó esa técnica con una discusión en cancha. La polvareda que levantó aquello no hizo sino reforzar la idea de que es un castigo necesario para proteger a los árbitros de las protestas y preservar el buen espíritu del juego.