NBA | CLIPPERS 94 - NUGGETS 101

Los nuevos Nuggets dan miedo

Partidazo en el Staples, con unos Clippers inferiores pero resistentes y unos Nuggets lanzados desde la llegada de Aaron Gordon y con pinta de aspirantes muy serios al anillo.

Los nuevos Nuggets dan miedo
Gary A. Vasquez USA TODAY Sports

Fue, y el marcador final lo deja claro (94-101) un partido duro, con aroma a playoffs, con ganas de ganar (de las de verdad) de todos. Son dos equipos, Clippers y Nuggets, que tienen fresco su duelo en la burbuja, cuando los de las Rocosas levantaron un 3-1 aparentemente imposible a base de remontadas heroicas cada 48 horas. Pero hay más: son dos equipos que van a por el anillo, que están en una guerra de posiciones histérica en el Oeste, la que va más allá de Jazz y Suns, los primeros en cabeza: ahora 32-18 los Clippers, 30-18 Lakers y Nuggets, 29-18 Trail Blazers. Después, lejos por detrás, Mavericks y Spurs. Así que entre el tercero y el sexto (el último que se libra del play in) hay un partido y medio, con los Lakers machacados por las ausencias de LeBron y Anthony Davis y los Nuggets convirtiéndose en una trituradora que apunta muy, muy alto.

Es, sobre todo, el traspaso por Aaron Gordon, claro. El atrevimiento, el ir a por ello al que otras veces se han resistido en Denver. Un órdago que pone al equipo de Michael Malone entre los aspirantes de verdad al anillo. En ese lote, obviamente, también están los Clippers, que recuperaron a Paul George (con restricción de minutos) pero siguen sin Patrick Beverley ni Serge Ibaka. El duelo particular, por si hay empates finalmente, queda 1-1 a falta de un tercer enfrentamiento, dentro de un mes (3 de mayo).

Los Clippers venían en un momento excelente, brillantes contra Sixers y Bucks, y se le han pegado contra los Magic, en un final incomprensible, y contra unos Nuggets que fueron muy superiores… pero a los que apretaron a base de bien al final. De hecho, y después de hacer la goma casi todo el partido (12-25, 38-53, 55-71, 72-84…) los de Tyronn Lue dejaron cuatro minutos del último cuarto sin anotar a su rival y llevaron el partido, con un parcial de 13-3, hasta el 83-84. Ahí, con seis minutos por jugar, a Kawhi (mal final de partido) se le salió un tiro que parecía dentro y a esa culminación frustrada de la remontada siguieron cinco puntos de los Nuggets (83-89) y la aparición, quirúrgica como tantas veces, de Jamal Murray, al que los Clippers habían controlado a base de cambiar defensores sobre él durante el segundo tiempo. El base anotó dos canastas con aroma a jaque mate y acabó con 23 puntos.

Para los Clippers queda la sensación de inferioridad pero también la capacidad de competir y recomponerse, sin Ibaka y con Paul George todavía oxidado (17+8+5). Unos minutos excelente de Terance Mann (18 puntos, 6 rebotes) empujaron en el intento de remontada de un equipo que durante todo el tramo central del partido vivió de Kawhi Leonard (24+12+4, cansado en los últimos ataques) para evitar que se escaparan de forma definitiva unos Nuggets que parecían con un par de marchas más.

Porque, ahí está la cuestión, el que no se tome en serio a estos Nuggets (en serio de verdad) se puede llevar una buena sorpresa en primavera. Es un 3-0 desde la llegada de Aaron Gordon. Y el nuevo quinteto (Murray, Will Barton, Michael Porter Jr, Nikola Jokic) tiene un net rating en esos partidos (64 minutos juntos) de +37,9. La defensa es mucho más viva, sin un perro de presa como Gary Harris por fuera pero con más envergadura, capacidad para cambiar y ajustar y brazos por todas partes. Barton aprovecha su físico, Porter Jr lo intenta más que antes y Gordon aporta lo que dejó a deber la salida de Jerami Grant… y seguramente más. Se ha visto contra rivales como Ben Simmons y un Kawhi al que hizo sudar a base de bien.

Gordon parecía un jugador ideal para estos Nuggets y está demostrando que lo es con, además, un encaje instantáneo, natural. La pieza que faltaba en el puzle. Músculo y versatilidad en defensa e inteligencia y movilidad en ataque, donde parece feliz en un sistema que explota sus virtudes y que es la antítesis de los ataques sufridos y estáticos que se sucedían ante sus ojos en Orlando Magic. Una conexión eléctrica conecta ahora mismo a un quinteto en el que todos han anotado en dobles figuras en dos de esas últimas tres victorias, y en el que cada ataque parece terminar con una canasta fácil debajo del aro o un triple liberado. Gordon, tremendo, acabó con 14 puntos, 6 rebotes, 6 asistencias, 3 robos y 2 tapones. Barton metió 19 puntos, Porter 20 y Jokic, exigido por el físico de los Clippers, 14 con 7 rebotes y 7 asistencias (y ningún tiro libre, un asunto que puede dar que hablar en playoffs). Una unidad de absoluta elite a la que se sumará Monte Morris, a punto de regresar, desde un banquillo en el que hacen lo que pueden Paul Millsap y Facundo Campazzo, que acabó con 3 puntos, 4 rebotes y 5 asistencias y que sufrió en defensa pero peleó y aportó como siempre, por todos los rincones por los que puede hacerlo.

Dice Malone que el equipo ha “rejuvenecido” y que hay una “nueva excitación” que se percibe en el vestuario desde la llegada de un Aaron Gordon que lanza, por su parte, un mensaje claro: “Podemos llegar hasta donde nos propongamos, el único límite es el cielo”. Y viendo jugar a estos Nuggets, cuesta quitarle la razón. Cuidado con ellos.