NBA | LAKERS 104 - SUNS 114

Ni la ridícula expulsión de Booker frena a los Suns: victoria ante los Lakers a pesar de un buen LeBron

Los Lakers cayeron en casa frente a los Suns, que amenazan a toda la Conferencia Oeste. Los de Williams ganaron pese a la expulsión de Devin Booker.

Los Suns meten miedo. Es un hecho, ya fuera de cualquier duda. Salvo que se caigan en la segunda parte de la fase regular, candidatos a dar un salto real en esta temporada. A los Lakers, los campeones vigentes, les han ganado en el Staples Center a pesar de tener a LeBron James a un nivel superior. Ni con el rey de Akron en 38 puntos tras 38 minutos le ha valido al equipo local para amarrar la victoria en su feudo. Eso dice muchísimo.

Marc Gasol, además de Anthony Davis, estuvo ausente; en el caso del español, por el protocolo de protección contra el coronavirus. Montrezl Harrell fue el pívot titular y estuvo fatal. Damian Jones, de los Suns el mes pasado, fue uno de los que jugó para cubrir estas bajas. Alex Caruso también se tuvo que retirar antes del final por problemas de espaldas. Un cromo estos Lakers. Pero los Suns tuvieron su ración: en el tercer cuarto una protesta de Devin Booker produjo una doble técnica, pese a que en las tomas de televisión no se ve nada suficientemente punible como para ello, que le llevó al vestuario en pleno sometimiento al rival. 

Los Suns aguantaron bien. Y con un partido flojo de Chris Paul de cara al aro. Los secundarios son importantes en el conjunto que dirige Monty Williams. Es un peligro dejarles aire de sobra. Si no son Payne y Johnson, son Bridges y Saric. La amenaza es real: ya son segundos de conferencia, sólo con los Jazz por delante. Phoenix empieza a ver el sol después de tantos años a la sombra. Es sólo el principio del camino, pero da para esbozar una sonrisa

Ya desde el inicio se vio que iba a ser una noche complicada para los angelinos. Un poco de LeBron en los dos aros y el aprovechar fallos rivales era de lo único que vivieron en el primer cuarto. El dominio de Booker, que se iba al aro sin que nadie le parara, hizo el resto.

Caldwell-Pope se puso a marcarle, Caruso lo hizo luego. Nadie le batía en el uno contra uno. Esto provocó que le hicieran defensas dobles y que, inteligentemente, él dejara a sus compañeros que metieran canastas en esas acciones en las que se le echaban encima. Con esa estrategia los Suns clavaron un 0-12 de parcial, sólo roto por una canasta de Schröder, y con diez de ventaja para vivir más tranquilos. 

Tras el primer contacto con el partido los Lakers abrieron más el campo y se mostraron más fiables en ataque. Talen Horton-Tucker fue importante una vez más. Pero en el exterior faltó mucho más acierto. Incluso Dennis Schröder pudo haber seleccionado algo mejor. 

Bridges metió un triple ante del descanso que estiró un poco una ventaja que se había reducido en el principio del segundo cuarto. Incluso se pudieron por delante los Lakers. LeBron, que acabó con 16 de 24 en tiros, tiró del carro sabedor de que a la falta de jugadores se estaba uniendo ya el hastío en algunos de sus compañeros. 

En ese tercer acto se produjo la expulsión de Booker, que cambió la forma de jugar de los Suns pero no pareció hacerles todo el daño que debería, sobre el papel, haberles provocado ello. 

Dario Saric fue uno de los que sacó la cara. La ventaja fluctuaba, pero ahí estaba. El balcánico aportó 10 de sus 21 puntos en el último periodo para asentar esta victoria parcial y hacerla final. Los Lakers se vieron sobrepasados en el partido y también en la clasificación tras la derrota: los Suns ya están por delante del campeón.