NBA | BLAZERS 112 - RAPTORS 111

C.J. McCollum manda al hoyo a los Raptors: colistas de la NBA

El escolta de los Trail Blazers decidió con una bella canasta en los últimos segundos. Siakam falló de nuevo. Los Raptors se hunden en la clasificación.

El cambio de los Raptors es sustancial. Se ve en el tiempo. De vigentes campeones a la burbuja, donde perdieron ese honor cayendo ante los Celtics defendiéndose bien pese a haber perdido a alguien tan decisivo como Kawhi Leonard. Mercado de fichajes y adiós, también, a los dos españoles en plantilla: Marc Gasol y Serge Ibaka decían adiós. Se quedaba al mando Siakam, con el capitán Lowry y el renovado VanVleet como apoyos principales, pero por ahora las cuentas no salen. Las sensaciones son malas y eso se plasma en finales en los que falta decisión y acierto y que lleva a unos números fatales.Los canadienses, exiliados a Tampa Bay por la pandemia, son ya el peor equipo de la NBA en términos clasificatorios, compartiendo la posición con los Pistons. 2-8. Sólo hay un año y medio de diferencia. 

En Portland se volvieron a abrir las costuras cuando el balón quema. Además el técnico Nick Nurse está apostando por alineaciones con pequeños y ni así sirvió para frenar el poder de Lillard y McCollum, uno de los mejores dúos de exteriores que hay en toda la NBA. El segundo forzó la victoria para los Trail Blazers con un bamboleo y tiro a seis metros del aro a diez segundos del final. Pascal Siakam, por contra, volvió a ser la viva imagen de la desesperación de los Raptors: triple-doble (22+13+10) y fallo en el lanzamiento para ganar la contienda. Los locales ganaron 112-111 a los visitantes, que han perdido cinco de los últimos seis partidos. 

Peor todavía es el panorama cuando vas ganando plácidamente y te dejas remontar. Y cuando no es la primera vez en un lapso de poco más de dos semanas. En el Moda Center los Raptors fueron ganando por 17 (35-52) en el segundo cuarto. Mucho tienen que cambiar las cosas para que, pese a la facilidad del Este, mejoren la cara. 

Es que el inicio de partido recordaba a los Raptors de antaño, a los buenos. Y Siakam, el que en aquellas Finales de 2019 sorprendió a más de uno por su arrojo. El destrozo que hizo en el poste bajo, a derechas y sobre todo a izquierdas, era curioso. Actuó de referencia y también supo proveer a sus compañeros de espacios y buenos pases para que hicieran pupa con los triples. Johnson, Boucher, Lowry, etc. Beneficios de un Siakam que terminaría el primer cuarto con una canasta sobre la bocina. 

Jusuf Nurkic, con un bocadillo en el cuádriceps, se tuvo que marchar y no jugó más. Los balones eran para Enes Kanter. Stotts quería aprovechar que Baynes no estaba y que Len está frío de lo poco que ha sido utilizado, pero fallaba en defensa para contener a Boucher y los que venían de fuera. Ahí, en el segundo cuarto, se estabilizó la buena ventaja de la que gozaban los visitantes. 

El que puso remedio a lo mal que lo estaban haciendo fue McCollum. Un triple, un buen pase y dos asistencias activaron, junto al brío de Derrick Jones, a los Trail Blazers. 

Después de una falta inexistente que daba pie a una canasta de Kanter, que sólo falló un tiro en todo el partido, se llegó al descanso. Ya sólo ganaban por cinco los Raptors. 

En cuanto se puso en marcha la segunda mitad los Blazers se pudieron por encima. Lo curioso es que luego los Raptors aguantaron el tirón, no se hundieron. De la mano de Anunoby recobraron rápidamente la horquilla de los cinco puntos de distancia. Con ello supieron vivir de nuevo hasta que llegaron al momento definitivo. 

Damian Lillard (23) y Carmelo Anthony (20) también se unían a McCollum para revertir la tendencia. C.J. lo hacía gracias a los triples, donde tiene mejores porcentajes que Curry y que ningún otro jugador esta temporada que tire diez por encuentro (44,5%). Con el partido dado la vuelta en los dos últimos minutos aparecieron Boucher y Siakam con dos canastas para poner uno arriba a los suyos con tiempo para una posesión. McCollum retó a VanVleet y ganó con premura y Pascal Siakam, de nuevo, no acabó el trabajo.