LOS ANGELES LAKERS

¿Bomba a la vista? Chris Paul, el gran sueño de LeBron y los Lakers

Los Lakers ya piensan en su defensa del título de campeón y en la NBA se cree que quieren reunir a LeBron y su íntimo amigo, un Chris Paul que ya estuvo a punto de jugar con Kobe.

De seis años sin playoffs… al anillo de campeón. Los Lakers han vuelto de la única forma que saben hacer las cosas: a lo grande. Ahora es el momento de celebrar… y de pensar ya en la temporada 2020-21, donde serán el rival a batir porque son el nuevo rey de la Liga y porque seguirán teniendo a LeBron James (que cumplirá 36 años en diciembre) y, salvo hecatombe imprevista, a Anthony Davis, que no ejecutará su player option pero no tiene intención de ir a ningún sitio: firmará un nuevo contrato con los Lakers. Por el máximo de dinero… y los años que él quiera, de la opción más corta (1+1) a las cinco temporadas.

A partir de ahí, los Lakers tienen deberes en los despachos: mantener el bloque de un equipo campeón siempre es difícil porque el anillo revaloriza mucho a sus protagonistas. Kentavious Caldwell-Pope y Rajon Rondo tampoco ejecutarán sus player option, Avery Bradley podría seguir el mismo camino y Markieff Morris y Dwight Howard estarán en el mercado. Los Lakers tratarán de retener a todos los que puedan y se moverán a la caza de secundarios que complementen a LeBron y Davis. Con, si se pone a tiro, la opción de dar un gran golpe que les haga todavía más temibles. Por cuentas y por lo que necesitarían dar a cambio, son opciones muy complejas. Pero en la NBA nunca se sabe. Se habla de Kevin Love, de Bradley Beal… y en las últimas horas, también de Chris Paul.

Paul va camino de los 36 años, como LeBron. Tras su fea salida de Houston Rockets, ha demostrado en OKC Thunder que sigue con gasolina y con ganas de ganar. Y no tiene ningún anillo en su palmarés. Para él, obviamente, sería el remate a una carrera excepcional, la de uno de los mejores bases de la historia. En los Lakers podrían intentar ganarlo, además, con su íntimo amigo LeBron James y con el equipo en el que iba a formar un tándem formidable con Kobe Bryant antes del famoso veto a su traspaso de los Hornets a los Lakers que acabó mandándole a los Clippers. El problema, es obvio, es el súper contrato de Paul: 41,3 millones la próxima temporada, 44,2 de player option en la 2021-22, que acabará con 37 años. Los Lakers tampoco tienen demasiado para hacer una oferta muy potente (dieron mucho a cambio de Anthony Davis), pero los Thunder podrían no ser tan exigentes como suelen como premio a un ilustre veterano que tuvo un comportamiento excepcional la temporada pasada, con el máximo compromiso en un equipo que parecía destinado a perder mucho y que sorprendió a todos el mundo metiéndose en playoffs pese a los traspasos de Russell Westbrook y Paul George.

El caso es que el rumor está ahí: los Lakers seguirán buscando estrellas (el año pasado lo intentaron con Kawhi Leonard, Kemba Walker, Jimmy Butler…) y, según Eric Pincus (Bleacher Report), hay directivos de otras franquicias que creen que Chris Paul es la guinda con la que sueñan para el pastel de la próxima temporada: “A Chris le encantaría volver a jugar en Los Ángeles. Sé que sería un sueño para él. Y sé que LeBron le adora y que encajarían muy bien en pista”, dice de forma anónima el ejecutivo de un equipo de la Conferencia Este.

Esos 85,8 millones son un obstáculo enorme, claro, por mucho que los Thunder acepten negociar en su ánimo por seguir reconstruyendo de forma óptima. Los Lakers tendrían que enviar al menos 33 millones en salarios para cuadrar una oferta, lo que les obligaría a soltar prácticamente todo menos LeBron y Davis: Danny Green, Avery Bradley, Kyle Kuzma, Quinn Cook, JaVale McGee, Alex Caruso… y desde luego su primera ronda de este año, que es muy baja (28). Estas cuentas podrían incluir un sign and trade por Kentavious Caldwell-Pope, e incluyen ya a Bradley y McGee, que tienen que ejecutar sus opciones de contrato. Algo que todavía dificulta más las cábalas porque, en todo caso, esa no es una gran oferta en lo deportivo, así que los Lakers necesitarían demasiada comprensión de los Thunder hacia el deseo de Chris Paul porque esa propuesta tiene poco peso específico más allá de un pick flojo de primera ronda, el potencial (no para tirar cohetes) de Kuzma y la opción siempre interesante de desprenderse del tremendo contrato de un jugador de 35 años. Más allá, los Lakers pueden traspasar su primera ronda de 2027 y las segunda de 2023, 2024, 2025, 2026 y 2027. Difícil, muy difícil… pero el rumor ya está ahí.