NBA | CLIPPERS 105 - NUGGETS 111 (3-2)

Porter se da la razón a sí mismo para ganar a los pasotas Clippers

Los Nuggets remontaron 16 puntos ante unos Clippers que perdieron la concentración. Millsap despertó para hacerles daño y Porter les sentenció.

Michael Porter
Michael Reaves AFP

Los Nuggets estaban y siguen estando por debajo en la eliminatoria contra los Clippers, pero la tendencia ha cambiado de forma drástica tras el quinto encuentro de la misma. Un partido controlado y dos victorias de distancia ya entre ambos conjuntos, una serie para ponerle ya el lazo y, por lo que se vio, demasiada confianza para las alturas en las que estamos. Las semifinales de conferencia seguirán en el Oeste al menos un día más, ya que los Nuggets remontaron hasta 16 puntos para doblegar a los Clippers por un tanteador final de 105-111 y poner el 3-2 en el global. 

El partido venía al pelo para medir las capacidades anímicas de los Nuggets ya torturados físicamente. Michael Porter, jugador clasificado como novato por la Liga aunque sea de segundo año, se había quejado en el anterior encuentro de lo poco que Jokic y Murray le pasaban el balón a él, uno de los que tiene que revolucionar los partidos saliendo desde el banquillo. ¿Cuál fue la respuesta del jugador? No meter ni un punto en 47 minutos, recibir el balón con 100-102 a 1:12 para el final y meter un triplazo con 12 segundos todavía en la posesión para coronarlo con un tapón y un rebote posterior en la otra zona. El chaval respondió cuando le concedieron la oportunidad, no se puede negar que tiene arrestos y le gusta esa responsabilidad. Cambiando el sentir de sus compañeros, de los rivales y quién sabe si también de estas semifinales de la Conferencia Oeste que ahora se miran de forma diferente. 

Un 11-3 para abrir y una pequeña reacción de los visitantes dejó a Kawhi Leonard y Paul George al mando; el primero haciendo de todo y el segundo acertando con los triples. Un par de contras y los Clippers amenazaban con irse por fin. No sería ahí por el buen papel jugado por dos de los integrantes del banquillo, Monte Morris y Mason Plumlee, que sostuvieron el encuentro en un sitio neutro hasta el final del primer acto. Los Nuggets, sin embargo, iban más a trompicones que unos Clippers que tiraban del talento individual si no les funcionaban las combinaciones en ataque, en el lado de Denver sólo parecía jugarse con acciones de desajuste defensivo en la marca y lanzamientos forzados. Y Beverley avanzó unos metros en la defensa y Leonard empezó a hacer mucho daño. Tanto como que se fueron al descanso con doce de distancia. Pero antes de que se acabara el segundo cuarto el ya reconocible Marcus Morris se encaró con Paul Millsap, obligando a sofocar una trifulca que despertó al jugador y a todo su equipo. 

La segunda parte siguió su curso. La diferencia llegó a los 16. Parecía que había control, pero en lo que se tradujo es en relajación. 'Doc' Rivers dijo al terminar el encuentro que había habido falta de disciplina y hay que estar de acuerdo con él. Tenían tan cerca el objetivo que levantaron el pie del acelerador y les adelantaron por la derecha. Millsap, con una dudosa temporada a sus espaldas y muchas dudas dentro del esquema de Mike Malone, empezó a cortar, a tirar y a moverse con la inteligencia que sí tiene para firmar 14 de sus 17 puntos finales en ese tercer cuarto en el que los Nuggets revivieron. Los que remataron la faena para poner a los de Colorado por delante ya en el cuarto periodo fueron los de siempre, Murray (26+8+7) y Jokic (22+14+5). A falta de siete minutos para el final los Clippers ya habían fallado. 

Los esfuerzos de George estaban siendo en vano y Leonard volvió a sobresalir para intentar parar el golpe. Pero se lo dieron y veremos si les duele mucho o poco. Jokic se comió a Zubac y Harrell y dio la alternativa a Porter para que pusiera la guinda a este reactivación vestida de partido.