TORONTO RAPTORS

Marc: "Que no te engañe mi amabilidad, iré a por tu cuello"

El jugador catalán tendrá mucho que decir en el difícil reto de revalidar el anillo que afrontarán los Raptors desde el próximo domingo ante los Lakers, uno de los grandes favoritos.

Marc: "Que no te engañe mi amabilidad, iré a por tu cuello"
Claus Andersen AFP

En la madrugada del jueves al viernes, la NBA vuelve al ruedo. Tras la suspensión aquel 12 de marzo, el balón volverá a volar. Esta vez lo hará única y exclusivamente en una ciudad. Orlando. Allí estarán presentes 22 de los 30 equipos y lucharán por conquistar el anillo.

Un anillo que defenderán los Raptors de Serge Ibaka y Marc Gasol. Los Raptors regresarán a la competición en segunda posición de la Conferencia Este con 46 victorias y 18 derrotas, mientras que los Bucks son líderes con 7 victorias más, 6 derrotas menos y un partido más jugado. Antes de la suspensión de la NBA, Marc promediaba 7,6 puntos, 6,3 rebotes y 3,4 asistencias en 36 partidos, muy lejos de los más de 13 puntos que promedió en la fase regular de la temporada pasada. Las lesiones han definido la temporada para Marc.

Hace apenas un año, el mediano de los Gasol estaba dejando su primer gran sello en Estados Unidos. Su primer anillo. En la celebración de aquel anillo, Gasol fue uno de los grandes focos de atención por parte de la afición canadiense que observaba perpleja ante la capacidad del jugador nacido en Barcelona de consumir bebidas alcohólicas de forma desmedida.

Pese a que recibió críticas por la celebración, el mediano de los Gasol ha asegurado en la revista Complex que su comportamiento no fue inadecuado: "Siendo sincero, no me comporté mal. Soy una persona alta, soy perfectamente capaz de aguantar todas las cervezas y el vino que tomé", comentó.

Tras un final de temporada todavía más dulce con la consecución del Mundial, el regreso a la competición en Estados Unidos no fue tan dulce para Marc. Los constantes problemas en los isquiotibiales lastraron la trayectoria del pívot hasta la suspensión de la NBA por el coronavirus. Pese a ello, un enorme cambio físico con el objetivo de potenciar su sistema muscular: "Estaba siendo una temporada muy frustrante para mí. Nunca pude llegar a coger el ritmo y la forma física que necesitaba para poder ayudar al equipo. La realidad es que la suspensión fue muy rápida. De un día para otro, nos comunicó el club que cerraba las instalaciones.  Llamé a mi equipo y me puse manos a la obra para poner solución a mis problemas físicos", reconoció.

Pese a que el coronavirus marcará las carreras de muchos de los jugadores. El momento que supuso un punto y aparte en la carrera de Marc fue una lesión de tobillo en 2016 ante los Blazers. Aquel partido le apartó también de los Juegos de Río. Tras esa lesión, supo que sabría que tener que adaptar su juego a la NBA: "Sabía que no podía hundirme. Fue un momento muy difícil. En aquel momento me di cuenta que debía de modificar algunos de mis hábitos. Lo tenía que hacer, me tenía que adaptar a la Liga o sabría que duraría muy poco en ella. El primer paso fue cambiar mi alimentación a una dieta orgánica. A partir de ahí fui amoldando mi físico y mejorando algunas facetas de mi juego. Gané en agresividad defensiva y desde fuera mejoré mucho mi nivel", analizó.

Esta temporada, una nueva lesión hizo que Marc se replantease muchas cosas hasta el punto de cambiar sus hábitos de alimentación, de ejercicio e incluso de sueño. La compañía de su familia y un régimen de entrenamiento muy estricto durante el confinamiento han hecho que Gasol cambie su físico de forma sideral, llegando a perder peso y aportando fibra a su cuerpo.

En cuanto a los duelos uno contra uno que tiene que lidiar el mediano de los Gasol en cada partido en la pintura, reconoce que su físico y su forma de ser pueden llegar a engaño pero la realidad es otra: "Siempre suelo decir que no se debe confundir mi amabilidad con debilidad. Iré a por tu cuello y trataré de golpearte cada vez que pisemos el suelo. Me encanta mi trabajo, interactuar con el rival, pero lo que más me gusta es el poder medirle a él y ganarle, me encanta defender. He tenido que lidiar contra grandes atacantes desde los partidos de los Warriors a Gobert pasando por Embiid, la capacidad de concentración es fundamental", aseguró.

Para Gasol, más allá de grandes cambios físicos o de dietas, la NBA le ha permitido cambiar su mentalidad y encontrar sentido a su trabajo: "Lo que hacemos dentro de la cancha es únicamente una parte de la vida. Le dedicamos tanto tiempo a nuestro trabajo que puede llegar a absorbernos. Nos impide disfrutar y ver las cosas con perspectiva. Sólo cuando conseguimos percibir la grandeza del baloncesto, te liberas en cierta manera. Más allá de lo que pueda dejar dentro de la cancha, eso es lo que me gustaría enseñar a las futuras generaciones. Apenas 4.000 jugadores han llegado a competir en la NBA, cuando llegues tienes que disfrutarlo", concluyó.