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Pau Gasol: "Con este proceso es inevitable pensar en la retirada"

El español habla en El País de su lesión, su recuperación y su deseo de volver a las pistas aunque reconoce que ahora mismo todo se ha convertido en "secundario".

Pau Gasol: "Con este proceso es inevitable pensar en la retirada"
Edward A. Ornelas Getty Images

La crisis del coronavirus ha sorprendido a Pau Gasol en fase de recuperación de la lesión en su pie izquierdo que le tiene sin jugar un partido oficial desde el 10 de marzo de 2019. Más de un año ya sin baloncesto para una leyenda del baloncesto mundial por culpa de una compleja fractura que, eso sí, no le ha immpedido centrarse en cumplir su último gran sueño: disputar sus quintos y últimos Juegos Olímpicos con la Selección española.

El periodista Robert Álvarez ha publicado en El País una entrevista con el pívot de Sant Boi, que desde luego estará siguiendo con atención todo lo que sucede con esos Juegos de Tokio que parecen cerca del aplazamiento, aunque reconoce en las páginas de este diario que ahora mismo eso no es lo más importante dada la situación que se vive en un mundo azotado por la pandemia: "Todo esto lo vivo como todo el mundo, con muchísima preocupación, con mucha sensibilidad, con mucha responsabilidad personal, familiar y social. Es un momento en que, como sociedad, como país, como mundo, tenemos que ser muy responsables, seguir las recomendaciones de la OMS y de nuestros gobiernos y ganarle la batalla al virus. Saldremos adelante".

El español, al menos, puede seguir con su recuperación durante este tiempo de incertidumbre: "Tengo la gran suerte de poder seguir trabajando en mi rehabilitación en casa. Soy uno de los privilegiados porque estoy en una etapa de mi recuperación en que no necesito tampoco demasiado movimiento ni demasiadas herramientas". Y no quiere plantearse ahora en si un aplazamiento de los Juegos le influirá a la hora de tomar decisiones sobre su futuro profesional: "Una vez vayamos conociendo las decisiones que se vayan tomando veremos cómo afectan tanto a mi realidad como a la de todos los deportistas. Ahora, estoy muy focalizado en recuperarme de la lesión. En cuanto a los Juegos, al Comité Olímpico y lo que pueda suceder este verano, está todo en el aire".

Eso sí, su objetivo no ha cambiado y sigue siendo derrotar a la lesión y volver a las pistas: "Ahora estamos en una etapa, aunque avanzada, aún con cierta incertidumbre sobre cuál será el futuro. Pero a la vez, la afronto con esperanza y optimismo. Y ojalá en las próximas semanas reciba buenas noticias cuando hagamos las pruebas para comprobar cómo está el hueso. Ahora, mi ilusión es poder tener la opción de volver a jugar". Sin ocultar, claro, que la retirada ha sido una opción que se ha visto obligado a plantearse: "Con este proceso de recuperación es inevitable, sin duda, el pensar en la retirada. Y también teniendo en cuenta que dentro de unos meses cumpliré 40 años. Así que es algo que sin duda está en mi cabeza. Ahora, la prioridad es superar entre todos esta pandemia. Todo lo demás es completamente secundario".

Pau no quiere hacer demasiados análisis a toro pasado sobre la suspensión de la temporada en la NBA y el positivo de Rudy Gobert, porque entiende que son situaciones complejas y decisiones difíciles de tomar: "Es muy difícil opinar a tiempo pasado. Estoy muy orgulloso de lo que ha hecho la NBA y con la rapidez que actuó. Prácticamente fue la primera Liga que suspendió su actividad. Para mí fue un paso muy responsable y muy valiente. Aunque está claro que los efectos, como en todos los campos y sectores, está siendo devastador".

Por último, reconoce que está siendo un 2020 muy difícil, un año maldito que comenzó lesionado y en el que le ha tocado llorar la muerte de su íntimo amigo, Kobe Bryant: "Está siendo un año durísimo por diferentes circunstancias. Empezó por la continuación de mi lesión, siguió con el golpe durísimo de la pérdida de Kobe, Gigi y las personas que viajaban en aquel helicóptero. Y ahora, con esta pandemia que está afectando a todo el mundo. Anímicamente soy una persona positiva, que siempre intenta sacar lo mejor de cada situación y de encontrar cierto equilibrio emocional. Intento superarlo con la lectura, con la meditación, mantenerme fuerte con cierta calma y perspectiva, pero no está siendo un año fácil y son heridas que tardarán su tiempo en cerrar. La muerte de Kobe fue un shock enorme, un dolor y una pérdida casi imposible de expresar con palabras. Es algo que tardaré en seguir asimilando y en superar poco a poco".