TORONTO RAPTORS

Nick Nurse: "Sergio Scariolo es un cerebro del baloncesto"

El técnico de los Raptors, que reconoció que le echó de menos en el All Star, se deshace en alabanzas: "Es muy inteligente, tiene mucha compostura... para mí es muy importante".

Nick Nurse: "Sergio Scariolo es un cerebro del baloncesto"
Matteo Marchi Getty Images

Nick Nurse se convirtió en junio en campeón de la NBA. Dio a Toronto Raptors el primer anillo de la historia de la franquicia en su primer año como entrenador principal y después de un lustro como ayudante de Dwane Casey, que había sido despedido doce meses antes a pesar de haber sido elegido Entrenador del Año. Masai Ujiri, presidente de los Raptors de origen nigeriano y uno de los directivos más reputados de la NBA, optó por la promoción interna de Nurse, un entrenador que incluyó en su staff al seleccionador español Sergio Scariolo y que, con 51 años, demostró ser exactamente lo que necesitaban en Canadá, alguien capaz de cambiar un guion que ya parecía inamovible: excelentes fases regulares, frustrantes eliminaciones en playoffs.

Ocho meses después del anillo de campeón, Nurse se afanaba en la organización y reparto de alimentos destinados a la donación dentro del Day of Service, el día de servicio, que organiza la NBA en su plan de trabajo social y benéfico para el All Star 2020 que se celebró en Chicago. Allí los voluntarios, salpicados por estrellas y técnicos de la NBA, recibieron la visita de Barack Obama, que saludó efusivamente a Nurse y le dijo que su trabajo en los Raptors era "asombroso". No es para menos: el campeón perdió a Kawhi Leonard, el MVP de la final, y ha sufrido una plaga de lesiones que ha afectado a casi todos los principales jugadores de su plantilla en el primer tramo de una temporada en la que, sin embargo, sigue ahí. Llega al parón del All Star con 40 victorias (40-15), recién cerrada una racha de quince seguidas y como tercer mejor equipo de la NBA por detrás solo de Lakers y Bucks. Mike Budenholzer, técnico de estos últimos, no podía estar en Chicago porque un entrenador no puede repetir dos años seguidos en el All Star Game. Así que el honor de dirigir al Team Giannis, el equipo de Giannis Antetokounmpo, recayó en Nurse, el segundo mejor del Este, y un staff en el que no estaba Scariolo porque ya había viajado a Europa para preparar la primera Ventana FIBA de clasificación para el Eurobasket de 2021. El italiano compagina su trabajo en los Raptors con la Selección española, por ahora con excelente resultado: el pasado verano hizo doblete, campeón de la NBA y campeón del mundo.

"Adoro a Sergio, le echo mucho de menos aquí", aseguraba Nurse en pleno fin de semana grande, en el All Star de Chicago. "Es una parte esencial de nuestro staff, parte de la razón de que seamos el tipo de grupo que somos. Es un cerebro del baloncesto. Es muy inteligente, tiene mucha compostura... para mí es muy importante que esté a mi lado en los partidos, es alguien con mucho valor en lo que yo soy como entrenador. Ahora está con España y es algo que entendemos y de lo que estamos también orgullosos, felices por él. Sabemos lo que han formado allí, sabemos lo que hizo este verano en el Mundial, él y también Marc Gasol, claro. Estamos muy orgullosos de ellos".

Para Marc, que llegó en febrero de 2019 a Toronto y se convirtió en pieza esencial en el camino hacia el título de la NBA, también guarda excelentes palabras Nurse: "Es todo lo bueno que puede ser un pívot, todo lo bueno que se puede llegar a ser en su posición. En todo: en ataque, en defensa... aporta muchísimo todos los días, trabaja, es duro... Nos da mucho, no solo en defensa. También es muy importante su versatilidad en ataque, su lectura del juego... Muchas veces les digo a mis jugadores que empiecen los ataques simplemente dándole a él la bola".

En el All Star Nurse estaba feliz, como un niño que cumple un sueño después de una carrera en la que se curtió (Inglaterra, Bélgica...) por banquillos del baloncesto europeo menos glamuroso: "Es un honor estar en un All Star, entrenar a estos grandísimos jugadores, estar también con los más jóvenes. Hay mucha gente a la que quiere ver, también de la que trabaja en los despachos de la liga. Estoy muy contento". Y, además, es de los que se felicita por el nuevo formato que estrenó el partido de las estrellas, con triunfos parciales en los tres primeros cuartos, que arrancaron con el marcador a cero: "Me gusta, me parece muy buena idea, una forma de motivar a los jugadores con, además, premios en dinero para hacer donaciones. Para mí también es un reto entrenar para ganar cada cuarto de forma independiente. Me gusta, creo que da un nuevo aire al All Star".

Nurse, como Scariolo, compatibiliza NBA y banquillo FIBA. Como entrenador en Toronto y seleccionador de Canadá, es parte activa del gran movimiento globalizador que ha atravesado el baloncesto en los últimos años: "Es maravilloso, es algo muy grande ver cómo ha ido creciendo el baloncesto en todo el mundo", termina un entrenador feliz y que ahora vuelve a la faena en unos Raptors que, aunque muchos no contaban con ellos tras la salida de Kawhi Leonard, vuelven a avanzar hacia los playoffs como uno de los mejores equipos de la Conferencia Este. Y gran parte de culpa la tiene él. Nick Nurse, un gran tipo y un entrenador diferente a casi todos los demás y ya entre los mejores de la NBA. Su anillo de campeón lo demuestra.

Nurse, de los viajes en furgoneta a campeón NBA

Nick Nurse debutó en Inglaterra como entrenador-jugador de Derby Rams, con solo 23 años. Su equipo viajaba en furgoneta, se encargaba de las reparaciones sobre la marcha cada vez que tocaba y ponía al volante al que luego hacía de pívot en las pistas, Martin Ford. Nurse reconoce que, durante alguna de esas averías por carreteras perdidas de Inglaterra, llegaba a plantearse qué demonios hacia allí, tan lejos de su Iowa natal, donde creció como el menor de nueve hermanos. Pero nunca se cansó de entrenar y nunca dejó de valorar cada oportunidad para trabajar y aprender, por encima de todo, sobre el baloncesto que no se dibuja en las pizarras. El de las relaciones de vestuario y carretera.

"Me enamoré de cada trabajo que tuve, fuera en Birmigham o en Rio Grande Valley. Nunca me desfondé, nunca di importancia la categoría o la liga en la que estaba. Solo quería aprender y mejorar siempre" dijo el pasado verano al lado del trofeo Larry O'Brien, el de campeón de la NBA. También había alzado títulos en la Liga de Desarrollo y en Inglaterra, donde su camino se cruzó con el de Masai Ujiri, entonces un jugador más de origen africano y hoy un ejecutivo de primer rango en la NBA y, como presidente de los Raptors, el hombre que le abrió las puertas de la franquicia por el buen recuerdo que tenía de lo que había sabido y escuchado de él en Inglaterra. Nurse, antes de regresar a Estados Unidos, también entrenó en Bélgica después de haber comenzado su carrera en los banquillos como el técnico más joven de la NCAA, en Grand View (1991-93).

Afable, desenfadado y con el gesto inteligente de quienes no se toman a sí mismos demasiado en serio, Nurse mantiene todavía relación con algunos de los que fueron sus jugadores en Inglaterra. Estos lo recuerdan como "muy pedante" y perfeccionista pero también como un entrenador con, ya entonces, los que son también ahora sus grandes atributos: una lectura privilegiada de los partidos, una enorme capacidad de adaptación para resolver situaciones de juego y una facilidad tremenda para conectar con los jugadores, dentro y fuera de la pista. En parte innato, en parte aprendido por esos caminos secundarios de Inglaterra y Bélgica. Ahora, en 2020, ha debutado como entrenador de un equipo All Star precisamente en Chicago, la ciudad de sus amados Cubs (MLB). Allí dejó la impronta de un tipo especial que va a seguir haciendo cosas especiales en Toronto Raptors; y del que es fácil imaginar, en cuanto lo conoces, por qué tiene una relación tan buena con Sergio Scariolo, otro enamorado del baloncesto, tanto en lo personal como en lo profesional.