NBA | SIXERS 110 - CLIPPERS 103

Cambio brusco, partido caliente y los 76ers logran proteger su casa

Al Horford fue suplente por primera vez en trece años y a los Sixers les funcionó ante Leonard y George. Embiid fue, de nuevo protagonista en exceso.

Al Horford
Eric Hartline USA TODAY SPORTS

Cuando se te vienen a la contra Kawhi Leonard y Paul George con su pandilla, te preocupas. Son uno de los equipos más peligrosos de la NBA estos Clippers. Por repetido que parezca, no dejará de ser cierto: candidatos a ganar el Anillo en junio. Flojean, eso sí, fuera de casa y empieza a ser en exceso. El manejo del load management de Leonard no parece ya una excusa suficiente porque también caen con él. Visitaban en esta ocasión, eso sí, al mejor equipo en casa de toda la Liga, Philadelphia, que reivindicó su condición con un partido serio y bien planteado

El inicio ya dijo mucho. Joel Embiid fue abucheado por su propio público en la presentación de los jugadores tras insinuar una posible marcha del equipo en redes sociales y acabaría el partido enzarzándose con Marcus Morris, otro adicto al cuerpo a cuerpo. Paul George, por su parte, encestó la primera canasta del encuentro y terminaría el mismo con un raquítico 3/15 en tiros. Ambos, el segundo más que el primero, fueron una distracción más que una buena herramienta para sus propios equipos. Brett Brown planteó este enfrentamiento de manera diferente sabiendo la dupla letal con la que cuentan los Clippers y que en su plantilla tiene que haber un cambio si quieren meter miedo: Al Horford, al banquillo por 1ª vez en 13 años

Funcionaron los 76ers como se espera de ellos. Robinson y Burks tuvieron minutos, pero no eran ése el viraje del que debían partir. Ben Simmons se vistió de líder real y su encuentro fue mucho más que su triple-doble (26+12+10): aguantando una buena defensa y sacando las mejores opciones para sus compañeros. 

Horford, sobrado experto, supo molestar lo suficiente para que no le llegaran muchos balones a Montrezl Harrell, uno de los mejores finalizadores de la NBA en la pintura. Sólo les quedó el recurso a los Clippers de encomendarse a Landry Shamet (19 puntos), sophomore y ex de los Sixers, y a las virtudes de un Kawhi Leonard que se fue hasta los 30 puntos y que también repartió 9 asistencias. 

El que abriría la brecha final que permitió ganar a los Sixers fue, sin embargo, Josh Richardson. El escolta aportó dos triples y un 2+1 que levantó al público para solidificar una ventaja que Matisse Thybulle, con otro lanzamiento de tres, se encargó de certificar. Los locales cerraron el encuentro con 110-103.