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La policía de Los Angeles ordenó aterrizar a sus helicópteros por exceso de niebla

"La situación climática no cumplía con nuestros estándares mínimos para volar", asegura Josh Rubenstein, portavoz del departamento de policía de Los Angeles.

La policía de Los Angeles ordenó aterrizar a sus helicópteros por exceso de niebla
GENE BLEVINS REUTERS

El departamento de policía de Los Angeles dio a conocer que habían tomado de la decisión de aterrizar todos sus helicópteros el domingo por la mañana debido a las malas condiciones para volar. Sin embargo, el helicóptero en el que viajaba el ex jugador de los Lakers, Kobe Bryant, decidió volar. Bryant, de 41 años, su hija Gianna, de 13, y otras siete personas más, perdieron la vida después de que su helicóptero se estrellase en la zona de Calabasas (California), en el área montañosa de las afueras de Los Angeles.

Apenas han empezado las investigaciones para saber los motivos del percance fatal. La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte (NTSB, siglas en inglés) es la encargada de investigar e identificar la causa probable de "todos los accidentes de aviación civil en Estados Unidos", así como los accidentes de trenes, carreteras y marinos. La agencia normalmente advierte que no puede determinar la causa de un accidente en un plazo aproximado de un año.

Josh Rubenstein, portavoz del Departamento de Policía de Los Angeles, dijo que la división de apoyo aéreo de ese departamento dejó en tierra sus helicópteros el domingo por la mañana debido a las condiciones de niebla y agregó que no salieron a volar hasta la tarde. Indicó que "la situación climática no cumplía con nuestros estándares mínimos para volar", explicó Rubenstein. "La niebla era suficiente como para que no estuviéramos volando". Agregó que el estándar mínimo de vuelo del Departamento de Policía de Los Angeles es de dos millas (3,2 kilómetros) de visibilidad y un techo de nubes de 800 pies (244 metros). Rubenstein fue categórico al asegurar que el departamento tiene dos helicópteros en vuelo cuando las condiciones climáticas lo permiten: uno en el Valle de San Fernando y otro en la cuenca de Los Angeles.