NBA | BUCKS 116 - 103 HORNETS

Triunfo de los Bucks en el baño de masas parisino de Giannis

París le dedicó cánticos de MVP al griego (30+16+6) en un encuentro en el que la segunda unidad de Milwaukee dio la vuelta al marcador entre el tercer y el último cuarto.

Giannis Antetokounmpo, durante el partido de la NBA que ha enfrentado a los Milwaukee Bucks y a los Charlotte Hornets
Mariano Pozo DIARIO AS

París vivió su primer encuentro oficial de la NBA. No fue el mejor partido de la historia, pero sirvió para que los franceses celebrasen la presencia de Batum, los logros de Parker y el presente de Giannis Antetokounmpo, el jugador alrededor del cual ha girado todo este encuentro. Como europeo y MVP era el mejor embajador que la Liga podía tener y la gente estaba volcada con él. No hizo su mejor partido del año (aunque las estadísticas no lo indiquen) y tuvieron que ser varios de los no tan habituales los que sacaran las castañas del fuego a los Bucks en un momento de duda peligrosa.

Si en la previa Antetokounmpo había dicho que necesitaban una motivación extra para que este partido les pareciese lo que es, uno más de los 82 de liga regular, pronto se iba a ver el porqué de esa reflexión. Los Bucks salieron completamente dormidos a la cancha y apenas unos triples de Brook Lopez y alguna buena acción de Bledsoe (que las combinaba con varias pérdidas) les salvaban de la quema. El griego, defendido inteligentemente por P.J. Washington, acumulaba rebotes defensivos y fallos en ataque. Cuando el rookie se sentó antes de lo esperado por acumulación de faltas todo hacía pensar que Giannis se soltaría, pero nada más lejos de la realidad. Con dobles y hasta triples coberturas cerca del aro seguía sin anotar con facilidad (al descanso 11 puntos con 10 lanzamientos en juego).

Enfrente los Hornets tampoco estaban haciendo un encuentro espectacular, pero teniendo en cuenta el techo que tienen su encuentro valía mucho más. Por dentro no tienen a nadie que domine (ni Zeller, ni Biyombo, ni Willy, el último en pasar por pista de los tres), así que se iban defendiendo por fuera. Tanto Rozier como sobre todo Graham y Monk acertaron con varios triples, alguno de ellos con tiro libre adicional incluido, que les valían para mantener una ventaja que no perdieron en toda la primera mitad. Pero en líneas generales la sensación al descanso estaba lejos de haber visto un buen partido de baloncesto.

A esas alturas el público se entretenía más haciendo la ola o cantando MVP a Anteto en los tiros libres que con el juego en sí. De hecho, lo más celebrado fue el homenaje antes del partido a Tony Parker (también hubo minuto de silencio en memoria de David Stern) y la presentación de varias leyendas de la NBA presentes en la pista. Sobre todo cuando apareció Kareem, ahí el Paris-Bercy se vino abajo. Aparte de eso todo transcurría igual en el tercer cuarto hasta que Budenholzer volvió a dar entrada a la segunda unidad. Con la dirección de Goerge Hill (y los puntos, 16), los triples de Korver y la intensidad de Connaughton los Bucks consiguieron ponerse por primera vez por delante en la primera jugada del último cuarto. Fue tras un robo del propio Connaughton que finalizó con un mate. A partir de ahí la victoria de los líderes cayó por su propio peso.

En los últimos 9 minutos sí que pudo lucirse Giannis ante una defensa que apenas tiró del recurso de las faltas para frenarle y claro, el griego hizo de la zona de los Hornets su jardín particular. Al final acabó con 30 puntos, 16 rebotes y 6 asistencias en un encuentro en el que en ningún momento dio la sensación de estar dando el máximo. Enfrente se pudo ver el récord de anotación personal de Malik Monk (31), el único que por momentos pareció dispuesto a evitar una derrota cantada.