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Real Madrid Real Madrid

Fase de Grupos - Jornada 6

85

Finalizado

71

Alba Berlin Alba Berlin
  • 1C28-14
  • 2C14-24
  • 3C22-18
  • 4C21-15

EUROLIGA | 6ª JORNADA

Aparece el Tavares decisivo

El Madrid vence al Alba Berlín en el Palacio y termina con la racha de tres derrotas en la Euroliga. El pívot, sin problemas de faltas, participó mucho más del juego: 11+8+4.

Tres derrotas seguidas en la Euroliga no es el hundimiento del Titánic, queda claro, y más si las tres son fuera de casa, pero la motivación y el corrillo previo al salto inicial indicaban que no era un partido más, sino el del desquite. Los jugadores blancos querían morder, defender y correr, y lo lograron de salida ante el Alba de Aíto, aunque las dinámicas no se cambian de la noche a la mañana. El Madrid no andaba fino y ahora tampoco está radiante, de hecho venció sin alharacas tras ver cómo le remontaban 16 puntos de ventaja (30-14 al inicio del segundo cuarto y luego 53-55), pero tuvo las ideas claras y salió a hacer bien lo que en las tres jornadas previas hizo bastante mal. Extravió, eso sí, 18 balones y cedió 11 rebotes bajo su aro.

Laso acortó alguna rotación y estiró otras, la de Campazzo y, sobre todo, la de Tavares. El pívot, sin problemas de faltas, jugó 30:24. Sin ese cascabel de las personales se sintió cómodo, participó mucho más del juego de ataque y además en diferentes situaciones, incluido un tirito de cinco metros. Atrás intimidó bastante, ayudó y cayó en pocas fintas frente a unos interiores menos físicos que rivales anteriores. Todavía no es el mejor Tavares, pero sí mostró una versión suficiente para ser decisivo. Sus números dan una idea de por dónde fueron los tiros: 11 puntos (5 de 6 de dos), 8 rebotes y 4 tapones para 20 de valoración.

A Campazzo también se le vio muchísimo más incisivo en todo el campo, la dinamo que encendió el motor de los de Laso en los primeros minutos, en los que robó dos balones y repartió siete asistencias. El Real voló entonces agarrado al acierto de Randolph (10 tantos de carrerilla). Pasó de anotar 6 de 10 en triples en la primera parte a 1 de 10 en la segunda y con eso tuvo que convivir. Laprovittola sí entró en escena esta vez, pero con mal pie. Perdió tres balones que ayudaron al Alba a armar la reacción. El que volvió, en cambio, a hacerlo de cine fue el adolescente Garuba. Estreno europeo en casa y 12 puntos en 20:12. Mejoró la aportación media de sus compañeros, muy activo y bien colocado como siempre porque entiende el juego.

Llull y Rudy, manos a la obra

Un parcial de 23-51 con voz de coro alemán sin un solista que se significara, aunque con un triple que quedará en el recuerdo, el de la rana antes del descanso de Makai Mason, forzó al Madrid a empezar de nuevo desde el principio: dos abajo (53-55) a falta de 13 minutos. Y se puso a la obra con las manos de Llull (6 asistencias y 2 robos) y de un Rudy (4 y 2) que le dio un extra al equipo atrás. Mientras, Deck se pegaba con Giedraitis y Garuba transmitía seguridad plena con 17 años.

Mediado el último cuarto había una certidumbre: el triunfo era blanco, no habría cuarto traspié consecutivo, algo que no pasa desde marzo de 2005, cuando cayó sucesivamente y con Maljkovic en el banco ante el Barça, el CSKA, el Scavolini y de nuevo el CSKA en el viejo Top-16. Esta Euroliga es de una exigencia extrema, ya no quedan invictos (el Barça perdió en Milán) ni equipos sin triunfos (el Valencia se estrenó) y 12 de los 18 están separados por dos victorias en la clasificación. El siguiente desafío, ganar fuera de casa. La cita será el jueves en Belgrado frente al Estrella Roja, aunque antes toca Liga: el Baskonia espera este domingo en Vitoria.