NBA | LAKERS 120 - HORNETS 101

LeBron asiste, Davis carbura y el 'nuevo Howard' vuelve a volar

Producción extrema del pívot, que se fue a 16 puntos, 10 rebotes y 4 tapones en tan solo 23 minutos; LeBron lidera de base y Davis (29+14) vuelve a recordar al de los Pelicans.

Los Lakers asoman la cabeza. Es la sensación que se le queda al aficionado tras ver la segunda victoria consecutiva de los de púrpura y oro. Sin sacar conclusiones precipitadas y manteniendo los pies en la tierra se podría decir que los angelinos tienen potencial de sobra para ganar y practicar a la vez un muy buen baloncesto. Eso hicieron ante los Hornets, que si bien no son un rival de tanta entidad como lo eran los Jazz de la última jornada, cedieron de igual manera gracias al esfuerzo combinado de LeBron James, Anthony Davis... y Dwight Howard.

El pívot, que llegó de rebote a Los Ángeles tras la lesión de DeMarcus Cousins, está (de momento) haciendo buena la promesa de que es un hombre nuevo. Ha asumido su rol, ha salido desde el banquillo en los tres partidos disputados y se ha dedicado a hacer los que le pide Frank Vogel: defensa, intimidación y ayuda en el rebote. Howard solo disputó 19 minutos en cada uno de los dos partidos anteriores y no tuvo una mala producción (3+6+1 y 2+7+2 con tan solo 6 tiros intentados entre ambos) pero fue en el choque ante Charlotte cuando ha vuelto a verse el Howard de antaño. 16 puntos, 10 rebotes, 1 asistencia y 4 tapones para el center, que estuvo perfecto en tiros (8 de 8) y fue uno de los responsables del parcial de 21-4 con el que los Lakers sentenciaron el duelo entre el final del tercer cuarto y el inicio del último.

Howard, que después del partido se quedó tirando a canasta (otro ejemplo de su nueva actitud) con otro de los hombres del partido, Quin Cook (12 tantos con 8 asistencias en 24 minutos) estuvo acompañado por el dúo que está llamado a llevar lejos a los Lakers en la presente campaña: LeBron y Davis. El alero sigue actuando de base y sumó 20 puntos con 6 rebotes y 12 asistencias, mientras que el flamante fichaje angelino volvió a recordar el de sus mejores días en los Pelicans y cuajó su primera gran actuación de la temporada: 29 puntos, 16 de ellos en el primer cuarto, 14 rebotes, 3 asistencias y otros tantos tapones.

Los Lakers hicieron un partido coral y contaron con hasta 6 jugadores por encima de la decena de puntos. Ante su público, consiguieron frenar la embestida inicial de los Hornets para ponerse por delante y sentenciar con ese parcial de 21-4 que les permitió pasar del 83-80 a falta de un minuto para el final del tercer periodo al 104-84 con 9 minutos para la conclusión del duelo. En ese periodo se vieron pases impresionantes de Cook, un robo con mate posterior de Caruso, canastas y asistencias de LeBron, canastas y tapones de Howard, mate de Davis, triple de Caldwell-Pope... en definitiva, una participación colectiva que les dio a los locales una ventaja que ya no perderían. 

Otro punto a favor de los Lakers es la defensa, una de las especialidades de un Vogel que de momento parece contar con el beneplácito de la plantilla y que está sabiendo usar a la pareja de pívots (McGee-Howard) y a un LeBron productivo de playmaker y que no ha pasado de los 36 minutos que disputó en el debut ante los Clippers (hoy 35). En ese encuentro, los angelinos recibieron 112 puntos, y en los dos siguientes 86 y 101, buenas cifras para ellos. A los Hornets, que contaron con 23 puntos de Miles Bridges, con 19 de Terry Rozier y 19+14 de Cody Zeller les dejaron en un 38% en tiros de campo y en un 28 en triples. Willy, por cierto, sigue sin contar con grandes oportunidades y se queda en tan sólo 2 minutos disputados.

De momento, buenas sensaciones para los Lakers, que se ponen 2-1, se olvidan del partido inicial ante los Clippers y siguen sumando con grandes actuaciones de sus jugadores importantes y todavía esperando a piezas claves como Kuzma o que pueden ayudar como Rondo. En Los Ángeles se está viendo a un conjunto unido y cohesionado que ilusiona pero que mantiene los pies en el suelo. Al fin y al cabo, esto acaba de empezar.