NBA

Problemas para los Warriors: Looney tiene una neuropatía

El pívot solo pudo jugar unos minutos en la debacle ante los Clippers y ahora tendrá que consultar a especialistas en una lesión que preocupa en la Bahía.

Kevon Looney, durante un partido
Gene Sweeney Jr. AFP

Desde luego es año de modular expectativas en los Warriors. En las Finales contra los Raptors no solo entregaron su cetro y se quedaron sin threepeat sino que vieron como Kevin Durant y Klay Thompson sufrían lesiones que seguramente les van a tener fuera de las pistas toda esta temporada. KD se marchó a los Nets, claro, convencido de que en la Bahía siempre sería el otro, un lujoso accesorio separado del núcleo Stephen Curry-Draymond Green-Klay que ganó el título de 2015. Los Warriors aseguraron la supervivencia de ese trío con nuevos contratos para Green y Klay y cerraron la continuidad a muy buen precio (15 millones por tres años) de Kevon Looney, que se había ido convirtiendo en las dos temporadas anteriores en otra pieza muy importante, un jugador básico en defensa. El resto, casi sin margen económico, fue el sign and trade por Durant en el que recibieron a D'Angelo Russell, all star la pasada temporada, y un roster completado con jóvenes y jugadores en busca de una segunda oportunidad. En el año del traslado a San Francisco y del estreno del Chase Center, toca desde luego modular las expectativas. Mucho. Tanto que un curso difícil con las lesiones puede incluso sacar a los de Steve Kerr de playoffs. Si vienen realmente mal dadas y el Oeste tiene el nivel tan alto como promete...

El primer partido ante los Clippers dejó claro que son nuevo tiempos, más lujo en las gradas pero más modestia en los objetivos deportivos. Y lo que es peor, apuntó a esos problemas con las lesiones en un equipo al que ya no le sobra nada después de años de profundidad primero infinita (los tiempos del Strength In Numbers) y después centrada en una rotación más corta pero sostenida por un núcleo duro de jugadores esenciales. Hoy los Warriors juegan en Oklahoma y mañana en Nueva Orleans, un back to back a domicilio en el que estará Draymond Green (problema de codo en el primer partido) pero no Kevon Looney, que se retiró en el duelo ante los Clippers porque, en principio, se había agravado la lesión muscular que le ha tenido de baja durante la pretemporada. Como Willie Cauley-Stein, el pívot que jugaba en los Kings, tampoco estará listo hasta dentro de unas dos semanas, los Warriors se ven obligados a, seguramente, dar demasiados minutos como pívot a Draymond Green, algo que Steve Kerr nunca ha visto con buenos ojos en Regular Season. Y a poner como titular a Marquese Chriss y como su relevo al sophomore Omari Spellman. Dos jugadores que quieren revitalizar sus carreras pero que jamás habrían tenido hueco si hubieran estado en los Warriors de las últimas temporadas. Tampoco, en realidad, un Cauley-Stein con potencial pero que en Sacramento parecía incapaz de explotarlo de forma conveniente... y sostenida. Otra opción obvia es dar muchos minutos al rookie de segunda ronda Eric Paschall (número 41), que puede hacer de alero o de ala-pívot abierto y que en su primer partido NBA jugó 31 minutos con buenas maneras y mucha versatilidad (14 puntos, 4 rebotes, 3 asistencias).

Pero el verdadero problema, con la temporada recién estrenada, es que la lesión de Kevon Looney es mucho más que la recaída de un problema muscular. Se trata de una neuropatía que se manifiesta en la musculatura de una pierna y que va a tener al pívot de baja por un tiempo ahora mismo difícil de determinar, ya que jugador y cuerpo médico de los Warriors van a consultar con especialistas antes de tomar una hoja de ruta en su recuperación. Steve Kerr ha confirmado que el problema es ese, y ha asegurado que es algo con lo que Looney ya ha tenido que convivir pero que ahora le provoca un dolor agudo en el tendón de la corva.

El problema nervioso que afecta a los músculos obliga a parar a un Looney llamado a ser muy importante en los Warriors, donde ya tiene galones de veterano después de una carrera (número 30 del draft en 2015) que ya ha sido puesta en peligro por problemas de cadera (desde antes de ser drafteado). Dos veces campeón (2017 y 2018), jugó lesionado en los playoffs para ayudar a unos Warriors con muchos problemas físicos y que acabaron sin reeditar título. Después de un verano en rehabilitación que no le ha dejado prepararse con normalidad, la neuropatía aparece como una nueva amenaza para Looney y, tal y como están las cosas, para unos Warriors que por primera vez en un lustro tienen muy poco margen de error.