NBA | WARRIORS 122 - CLIPPERS 141

Los Clippers van en serio: repaso a los Warriors en su nueva casa

Los angelinos están en racha: tras los Lakers, los Warriors. Juego coral, triples y partido controlado. El nuevo Chase Center enmudeció.

Los Clippers arrasaron en el Chase Center, nueva casa de Golden State Warriors. Era el primer partido oficial allí para los subcampeones de la NBA y su rival, después de ganar a los Lakers en el derbi de apertura de temporada, dan otro serio aviso a toda la Liga. Victoria por 122-141 y una facilidad pasmosa para el aficionado.

Los locales comenzaron aletargados, quién sabe si fríos por la falta de competición o distraídos por el ambiente que les rodeaba: el guitarrista Carlos Santana interpretando el himno, el lesionado Klay Thompson dirigiéndose a los aficionados en la previa... El caso es que los angelinos, de la mano de Ivica Zubac, cocinaron un parcial espectacular para abrir: 2-16. A ello respondió la gran esperanza para esta temporada, uno para el que el debut era doble: D'Angelo Russell. El ex de los Nets no sólo anotó la primera canasta de los Warriors en su nueva casa, sino que metió diez puntos seguidos y un alegrón en el cuerpo de los ruidosos aficionados de Golden State. Era recuperar mucha ventaja y poner el foco en el partido. 

Pero la rotación es un arma que separa a estos dos conjuntos justo al revés que lo ha hecho en los últimos años: ahora los Clippers tienen un fondo de armario tremendo y los Warriors van más justos. Cuando Kerr abrió la puerta a los banquilleros, Curry se juntó con Jacob Evans, Jordan Poole, Eric Paschall y Marquese Chriss. Sin paños calientes: no dan el nivel. Lou Williams, eterno sexto hombre, les dio sopas con ondas desde que salió a cancha pese al esfuerzo mostrado por Steph Curry para remar y remar al final del primer periodo.

Los locales intentaron contrarrestar algunos puntos fuertes del rival, pero se quedó en deseo. Robinson intentó defender a Leonard y lo consiguió de primeras, pero era sólo coger temperatura. Kawhi, tras alguna dificultad, se puso el rodillo a funcionar; no tocaba anotar tanto, que también, tocaba dirigir la orquesta. Sus 9 asistencias son un récord personal y además permitieron que otros como Ivica Zubac (16+10) o Patrick Patterson (6 triples, también su mejor marca) brillaran en un partido importante. Matar dos pájaros de un tiro, que se suele decir: ganar bien y, encima, meter de lleno a dos compañeros a competir al más alto nivel. 

Cada intentona local no pasaba de ahí, de una probatura para ver si los de 'Doc' Rivers flaqueaban. Y no funcionó. De hecho, iba a ir a más. Leonard fue a descansar con los deberes hechos, entró por él Moe Harkless, y Montrezl Harrell asustaba en la pintura. 46 puntos anotaron los de Los Ángeles en el tercer cuarto, a uno de su mejor marca desde que la franquicia juega en la mencionada ciudad. En otra, en la que se jugaba esto, San Francisco, se estaban quedando mudos

No había mucho más que rascar. Los minutos de la basura fueron cuatro, pero el último cuarto de pleno fue inservible. Los Clippers habían devastado este encuentro, que se suponía de celebración para unos Warriors a los que bajan a la tierra y demuestran de qué va todo a partir de ahora en la Conferencia Oeste