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NBA

Los nuevos Jazz, a vengar la memoria de Stockton y Malone

El primer día de agencia libre ya tenían hechos los deberes y fichajes posteriores les han dejado algo fuera de foco, pero son uno de los favoritos al anillo.

Los nuevos Jazz, a vengar la memoria de Stockton y Malone

Michael Jordan y los Chicago Bulls dejaron innumerables cadáveres a lo largo de la Liga en la década de los 90. La máquina perfecta en la que se convirtió el equipo de Illinois hizo estragos especialmente en el Este, donde sólo el año y pico de retiro intermedio del número 23 permitió que otro equipo de esa conferencia se asomase a la final. Pero en el Oeste también hubo víctimas, todas las que perdieron las seis finales ganadas por los Bulls. Equipos que se quedaron al borde del sueño del anillo.

Ninguno de ellos es tan recordado como los Utah Jazz. Con John Stockton y Karl Malone en la cancha y Jerry Sloan en el banquillo, los de Salt Lake City fueron aumentando sus prestaciones desde los 80 hasta estrellarse por partida doble (1997 y 1998) con la pesadilla roja que arrasaba con todo. Esas dos finales, perdidas ambas por 4-2, es lo más cerca que ha estado la franquicia de Utah de levantar el título de campeón. Desde entonces han llegado a playoffs en 13 de las últimas 21 temporadas, pero sólo un año jugaron las finales de conferencia (2007, 4-1 vs San Antonio).

¿Puede ser 2020 el año en el que los Jazz regresen a una final de la NBA? La doble bomba de los Clippers fichando de una tacada a Kawhi Leonard y Paul George, la sorprendente llegada de Russell Westbrook a Houston y el final del culebrón Antonhy Davis-Los Angeles Lakers ha quitado bastante foco de lo que se ha montado en Utah, que es nada menos que un equipo con aspiraciones serias al anillo. El día 1 de julio se abrió la agencia libre y mientras otros estaban pendientes de hacia dónde miraban las estrellas disponibles en Salt Laker City hicieron su trabajo en menos de 24 horas.

La pieza fundamental respecto al año pasado ya la tenían cerrada antes de esa fecha. Mike Conley llega para ocupar el puesto de base titular que ha estado en poder de Ricky Rubio los dos últimos años. El ex de los Grizzlies es una de las estrellas menos valoradas de la Liga (aún está por jugar su primer All Star) pero es el hombre perfecto para poner al lado de Donovan Mitchell. El jovencísimo escolta, para quien esta temporada será su tercera en la NBA, estaba muy solo. Gran parte de los problemas de los Jazz para dar un paso más en el Oeste llegaban en el ataque y se resumían en que Mitchell tenía que hacer casi todo cuando llegaban los momentos importantes. Y eso facilitaba la vida de las defensas rivales, a las que les valía con centrarse en taparle a él para limitar sobre manera la producción ofensiva.

Esto se ha acabado con la llegada de Conley. El base es un jugador excelente en ataque tanto con balón como sin él. Con un 37,5% de acierto en tiros lejanos en toda su carrera y sin la necesidad de tener todo el rato el balón en la mano, los espacios que va a crear para Mitchell no pueden más que hacer crecer a este último. Eso sin contar el excelente manejo del pick-and-roll del ex de Memphis y la notable mejora del escolta de Utah es este aspecto, que puede convertirlos en un arma peligrosísima.

Tras Conley llegó Bojan Bogdanovic, que viene de una temporada sobresaliente en los Pacers, echándose el equipo a la espalda en ataque tras la lesión de Oladipo. Otro jugador más sobre el que apoyar el peso ofensivo, al que confiar los tiros y los puntos. Un trío exterior con una potencia de fuego que no se veía desde hacía años por Salt Lake City. A ellos se les suma Joe Ingles, ese elemento indescifrable que tanto ha aportado a este equipo en los últimos años. Y con ellos cuatro otro que va a salir muy reforzado en la parcela ofensiva será Rudy Gobert. El pívot, un especialista defensivo consagrado, ganador de los dos últimos DPOY, tenía su talón de Aquiles en la canasta contraria. Sus limitaciones ofensivas supo remediarlas este año abusando del tiro más sencillo que hay: el mate. 306 hizo en la 18-19, rompiendo el récord histórico de la Liga. Pero con cuatro amenazas exteriores como va a tener ahora, algo totalmente nuevo en su carrera, los espacios por dentro serán mayores que nunca para él.

Y si en ataque hemos visto que la mejora es notable, en defensa tampoco se quedan cortos. Es el aspecto del juego que mejor dominaban y se puede afirmar que también van hacia arriba. Conley es uno de los mejores bases de la NBA en los dos lados de la cancha. Si su ataque es bueno su defensa lo es al mismo nivel. Pero además han sumado a su tercer fichaje, en este caso un jugador interior, con el que esperan mejorar aún más debajo de su tablero. Ed Davis llega por Derrick Favors. El que se va es mejor jugador en ataque, pero los datos de Davis en Brooklyn deberían poner una sonrisa en la cara de los seguidores de los Jazz.

Promedió 8,6 rebotes en 17,9 minutos de juego en los Nets, que nunca fueron mejores en defensa que con él en cancha. Y dentro de los minutos que jugó en un rol limitado, parecido al que en principio tendrá en su nuevo equipo, Davis acabó con el segundo mejor dato de toda la liga en +/- defensivo, sólo por detrás de... Rudy Gobert.

John Stockton acabó su carrera con 10 all stars a sus espaldas y es el máximo asistente y el que más robos tiene en la historia de la NBA. Karl Malone jugó 14 veces el All Star, fue MVP de la temporada en dos ocasiones y es el segundo máximo anotador de siempre. Pero entre los dos no fueron capaces de llevar el título a Utah. Michael Jordan y compañía no quisieron. Más de dos décadas después puede que estemos cerca de ver a unos Jazz capaces de vengar la memoria de los dos jugadores más grandes que hayan vestido nunca su camiseta.